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Una
cúpula de 900 kilómetros a lo largo del Duero
Antonio SANTAMARINA (Valladolid)
El
río Duero nexo de unión entre dos pueblos, aglutinador
de mundos diversos como la cultura, la etnografía,
las letras, la arquitectura, la política, la música,
en fin una variedad tal como pueden ser la de
sus múltiples cultivos de vid a lo largo de su
cauce, lo que llevará al Festival Vinus Durii
a convertirse en la más importante cita con el
vino como hilo conductor y al río como la inspiración.
Todo ello dentro del proyecto Cúpula del Duero,
que Castilla y León y la Región Norte de Portugal
presentarán en Bruselas para impulsar el desarrollo
de ambas zonas, en las que la frontera es un recuerdo
y el futuro se va a ganar de forma conjunta. La
antigua Lusitania romana vuelve a estar unida,
porque en la historia hace falta que todo cambie,
para que todo permanezca, ahora a través del desarrollo
y de proyectos de futuro y con un vino entre los
mejores del mundo.
El agua y el vino, Vinus Durii, tradición,
historia cultura y desarrollo presente y futuro,
todo ello dentro del proyecto "Cúpula del Duero",
como si de una bóveda se tratara que acoja los
900 kilómetros que separan y a la vez unen a través
de su cauce Duruelo de la Sierra, en Soria, con
la atlántica Oporto, en Portugal.
Vinus
Durii es el acontecimiento cultural más importante
que se ha celebrado en España tomando como referencia
un río y su importancia socio-cultural, y que
ha sido organizado por la Junta de Castilla
y León con el patrocinio de Caja España
y Caja Duero, con el objetivo de convertirse
en nexo de unión entre las dos regiones transfronterizas
que comparten un espacio común, y mediante los
acuerdos alcanzados entre el presidente de Castilla
y León, Juan Vicente Herrera y el de la Región
Norte de Portugal, Joao Moura, para impulsar
económica y culturalmente toda la región por donde
discurre el río Duero, y que pasará a ser
un referente mundial de los ríos viníferos, entre
los que están también el Danubio, el Rhin y
el Loira.
En todo su recorrido hay elementos comunes históricos,
artísticos, patrimoniales, extraordinarios paisajes,
folclore con las mismas raíces etnográficas y
cultivos, entre ellos el de la viña, que está
presente en el entorno del río desde los majuelos
sorianos a las quintas portuguesas asentadas en
las empinadas laderas del Duero en su desembocadura.
Por todo ello, Vinus Durii es el inicio de un
proyecto de desarrollo económico conjunto.
Agua y vino, como sangre que alimenta las arterias
de los cuerpos de esos dos países y en torno a
la cual 250 expertos de Portugal y España
debatirán sobre la arquitectura vinculada al río
Duero, la historia, la etnografía y la cultura,
utilizando ese hilo conductor que es el vino,
y del que la Biblia ya dice que alegra
el corazón de los hombres; y el agua del río como
la inspiración, que tantos poemas y tantos anhelos
ha generado. Ahora se acometerá una nueva fase
de desarrollo, mediante este proyecto transfronterizo
que impulsará las zonas, con la misma fuerza que
el río lleva hasta su desembocadura en el bravo
e inmenso Atlántico, que nos separa y a
la vez nos une con los pueblos hermanos de Iberoamérica.
Siempre el agua y el vino presentes en la historia
de España y Portugal.
Zamora, la ciudad de las tres murallas,
la del más bello románico con su catedral de vigía
del padre Duero, abre sus puertas y su corazón
a todos los que acudan a este acontecimiento los
próximos días 8, 9 y 10 de junio, con su tradicional
hospitalidad, poniendo su patrimonio histórico,
artístico y cultural, al servicio de esta reunión
a la que nos trae el río Duero, que ha dejado
de ser elemento separador y ha pasado a constituir
un proceso integrador de economías, de historia,
de cultura, en definitiva de progreso acompañado,
como no, del buen vino que desde la agreste serranía
de Soria donde nace, hasta los terrazas
que producen los incomparables vinos de Oporto,
nos ofrece el río. Agua, fuente de vida, vino,
alegría en el corazón, y un prometedor futuro
para las zonas de esos 900 kilómetros por donde
discurre este gran río.
Zamora, la mejor embajadora
El alcalde de Zamora, Antonio Vázquez,
ciudad anfitriona de este importante Congreso
aseguró a Ociocrítico que estos actos tienen una
gran relevancia, son un hito para la ciudad, porque
Zamora se convertirá en un escaparate al mundo
entre los días 8 y 10 de junio. Vázquez afirmó
que nuestros vinos son un referente para Europa
y Zamora será, estoy seguro, la mejor embajadora.
Vinus Durii es una cita cultural, pues la cultura
del vino es la cultura de nuestro río Duero, y
también será una oportunidad excepcional paa impulsar
la economía zamoranaza, como eje de los vinos
que se producen y comercializan en nuestra provincia,
impulso que Zamora necesita. Este Congreso, aseguró
Antonio Vázquez, se enmarca en la iniciativa Cúpula
del Duero, un proyecto que une a Castilla y León
con Portugal, regiones fronterizas con los mismos
problemas objetivos compartidos y con una apuesta
decidida por el desarrollo, por lo que estamos
convencidos del espléndido futuro de la región
del Duero.
El alcalde de Zamora aseguró que este certamen
se convertirá en un referente europeo y felicitó
al presidente Herrera y a su Gobierno, por sus
desvelos y a su apuesta decidida para convertir
a Zamora en la capital mundial del vino y en un
hito cultural, etnográfico e histórico, en el
eje del Duero.
Los mejores de la Cultura en un gran marco
Y como los pueblos progresan a través de la cultura,
la conferencia de apertura será pronunciada por
el Premio Cervantes José Jiménez Lozano y por
la Premio Camöes Agustina Bessa-Luis, quienes
después darán paso posteriormente a diversas ponencias
y mesas redondas sobre el vino y todo ese amplio
mundo que se mueve en torno a los cepajes, la
gastronomía y la enología, en las que intervendrán
Fernando Bianchi de Aguiar, Jorge M. Morais
A. Dias, Nuno Magalhäes, Pascual Herrera y Victor
de la Serna, entre otros.
La pianista María Jöao Pires ofrecerá un
concierto de apertura en la Iglesia de románica
de San Andrés, la cantante de fados Piedade,
Amacio Prada y Mafalda Arnaut, ofrecerán diversas
actuaciones artísticas a los asistentes a este
acontecimiento.
El Duero como espacio en la arquitectura, será
analizado por los arquitectos Richard Rogers,
Simon Smitson, Luis Alonso-Balaguer y Jaime Bach&Mora,
moderados por el zamorano Francisco Somoza
Rodríguez-Escudero.
El Duero como elemento cultural, Incidencia de
los Monasterios en el mundo del vino, La etnografía
del vino en el Duero, El Duero y el vino de Oporto
sobre la legislación de Pombal, y el Duero como
espacio natural, son otras de las conferencias
que se impartirán en estos días cargados de acontecimientos
en torno al río y al vino.
El Duero transcurre a lo largo de cinco provincias
españolas y otras tantas portuguesas con un rico
patrimonio ampelográfico, pues en sus 900 kilómetros
hay más variedades, vidueños, suelos y celajes
que en toda Europa. En la zona de Castilla y León
hay cuatro Denominaciones de Origen y tres
de vinos de calidad y en la portuguesa cinco Denominaciones
de Origen Controladas (DOC), además de numerosas
comarcas que producen vinos regionales, y los
vinos de Oporto. Todo ello ha conformado un rico
patrimonio que ha incidido en la cultura, desde
las raíces etnográficas a una sociedad moderna
que identifica el vino como un rasgo común de
la cultura de todo el Duero.
El Duero como espacio en la arquitectura
La importancia de la arquitectura, vinculada al
río Duero, se centra en su capacidad de estructurar
el territorio. A orillas del gran río se han construido
ciudades y pueblos, se han edificado molinos convirtiendo
la fuerza del agua en energía aplicable y motor
del desarrollo de la sociedad.
Un
buen ejemplo de esto se muestra en la monumental
Zamora en las aceñas de Cabañales, molinos
recuperados a los pies de la muralla y en el borde
del río, donde se explica la gran importancia
que tenía para la alimentación de la población
y como a través de un azud construido en una zona
del cauce, el agua se convierte en energía que
mueve un molino del que, con el trigo se consigue
harina para hacer pan, elemento esencial junto
con el agua y el vino en la alimentación durante
muchos siglos. Zamora, tierras del pan y del vino.
Si el río separa físicamente, la arquitectura
de los puentes se ocupa de unir, con bellos ejemplos
en Zamora capital, pero también en otras muchas
ciudades, como en la desembocadura en Oporto,
sin olvidarnos de Los Arribes, donde el
puente de Requejo salva ese tajo abierto
por la naturaleza y por la fuerza del río o los
románicos en su inicio en Soria. El hombre a través
de la arquitectura, con ejemplos que van desde
los bellos puentes romanos de piedra, a los metálicos
de los siglos XIX y XX, y a los futuristas de
las últimas décadas del siglo XX y los del XXI
ha conseguido que los ríos sean un elemento vital
de la naturaleza, pero nunca de separación mediante
el abrazo de la arquitectura.
Como estructura de un valle común, el río marca
las relaciones entre las ciudades del Duero, las
casas del agua y las casas del vino, el río es
un espacio común y unitario, aunque se entiende
como una sucesión de paisajes. El agua es el referente
constante de lo que permanece y de lo que cambia
y el Duero es el mejor ejemplo de espacio fronterizo
que, lejos de separar, acerca y se convierte en
ámbito de coincidencia.
Espacio natural y paisaje cultural
La variedad de paisaje que acompaña el discurrir
del Duero hacen que Castilla y León y el Norte
de Portugal sean unas de las regiones de la
Unión Europea con uno de los patrimonios
naturales más ricos y variados, donde se suceden
hábitats típicamente mediterráneos, estepas cerealistas,
grandes praderas naturales, profundos cañones
y cortados fluviales, bosques atlánticos, valles
y lagunas glaciares, extensos campos de viña y
frutales, que hacen de esa totalidad un complejo
ecosistema de gran valor ecológico, tan atractivo
como bien conservado.
En Castilla y León hay 36 espacios naturales,
de los que se ubican en el Valle del Duero
el Parque Regional de la Sierra de Gredos; los
Parques Naturales del Lago de Sanabria, Cañón
del Río Lobos, Hoces del Duratón, Arribes del
Duero, Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, La Batuecas-Sierra
de Francia Y Hoces del Río Riaza; como Espacios
Naturales está la Sierra de la Demanda, Sierra
de Urbión, Pinar de Hoyocasero, Hayedo de Riofrío
de Riaza, Cavalagua, Las tuerces, Sierra de la
Culebra, Laguna de Villafáfila; como Reservas
Naturales el Sabinar de Calatañazor y las Riberas
de Castronuño; Monumentos Naturales, Lago de la
Baña, Lago Truchillas, La Fuentona, Monte de Santiago;
como Zonas Húmedas, Las Lagunas de la Nava y Villafáfila;
Sitios Paleontológicos, Cerro Pelado y Sitios
Nacionales de Interés, Pinar de la Acebeda.
Es un territorio en el que confraternizan el paisaje
natural, casi primigenio, regulado bajo distintas
figuras de protección y el paisaje cultural.
En la Región Norte de Portugal están los Espacios
Naturales de Montesinho, Invernadero, Peneda-Gerés
y Monte Aloía.
El paisaje Cultural es una categoría patrimonial
adoptada en 1992 por el Comité del Patrimonio
Mundial de la UNESCO, para enfatizar los vínculos
e interacciones que se han dado entre el hombre
y su entorno, es precisamente este paisaje cultural
el que se modela con el correr de la existencia
humana modelándose desde un inicial paisaje natural.
La labor realizada por los viticultores en este
paisaje, gracias a su esfuerzo e imaginación para
que los cerros poblados de viñas conserven su
esplendor natural y a la vez sean foco de riqueza
y atracción de turismo, es una multifuncionalidad
de la agricultura que ha impuesto un modelo agrícola
que se extiende ya por toda Europa cumpliendo
un papel fundamental generando riqueza social
y económica, como pieza imprescindible para la
ordenación del territorio y como eficaz elemento
de mantenimiento y conservación del medio ambiente
y del paisaje rural.
La importancia de la etnografía
La etnografía nos desvela la habilidad y los recursos
del hombre para sus quehaceres diarios, por lo
que el Museo Etnográfico de Castilla y León ofrece
también una exposición "Arts Durii / Arte Duero",
que permanecerá abierta varios meses, a través
de la cual se observa el desarrollo del individuo
en diferentes etapas de su historia, y que en
el caso del museo zamorano enlazará los aspectos
singulares que tienen su reflejo en la actividad
relacionada con el vino y que nos remitirá a zonas
geográficas y culturales concretas, para desde
allí acercarnos paulatinamente a lo universal,
a través de una gran cantidad de objetos y documentos
relacionados con el vino que existen aún vivos
en la cultura tradicional, como son los sonoros
y los gráficos, aspectos del lenguaje y de las
peculiaridades del habla, dichos y refranes.
Todo
ello, a través de la exposición del Museo Etnográfico
de Zamora, que se inaugurará a las 19 horas del
jueves 9 de junio y en la que a través de las
tradiciones más remotas, algunas de las cuales
se mantienen en la actualidad en las fiestas,
junto a la referencia básica del vino en la alimentación,
junto con el pan, o la presencia obligada del
vino en el trabajo.
Cuadros, dibujos, esculturas, fotografías, audiovisuales,
documentos, cerámicas, útiles tradicionales del
vino, que convertirán las salas del museo en un
espacio para la reflexión y el disfrute. El Museo,
uno de los mejores de España, reflejará en sus
salas el agua y la tierra, la geografía y el paisaje,
la religión y el mito, lo sagrado y lo profano;
el vino y los sentidos, las casas del vino, el
agua y la tierra, la fiesta y Dionisos.
La muestra ha utilizado el máximo rigor científico
y sistemático en aquellos aspectos de alto interés
expositivo, que harán que persistan por mucho
tiempo en la memoria.
Vinum hoc letificat cor. La frase aparece
tallada en el siglo XVIII sobre un dintel de granito
en una rústica bodega de Mogarraz, en la Sierra
de Francia salmantina, e indica que el vino
alegra el corazón de los hombres, cita que también
está escrita muchos siglos antes en el Antiguo
Testamento. La Ofrenda y la Palabra, oinos
y logos, En Zamora, al lado del Duero y muy cerca
de Portugal, desde Soria hasta Oporto, con el
vino como motivo.
El primer gran "coupage" del Duero y el Vintage
de Oporto.
Vinus Durii celebrará el primer gran "coupage"
del Duero realizado por el Instituto del Vino
de Oporto y la Estación Enológica de Castilla
y León, que depositarán vinos procedentes
de 14 zonas vitivinícolas en una botella de gran
tamaño con una capacidad de 2.000 litros, que
serán vinos tranquilos, en crianza en roble americano,
de las variedades tempranillos y tinta roriz o
touriga nacional.
Asimismo se presentará el Vintage 2003,
la primera vez que se celebra fuera de Oporto,
y se realiza cuando al menos 10 firmas exportadoras
de Vino de Oporto anuncian su intención de comercializar
el vino de una sola cosecha y de excepcional calidad.
De la pureza de su proceso de selección da idea
de que solo el 5% del total de la cosecha accede
esta categoría.
Entre los cofrades del Vino de Oporto, figuran
personalidades de todo el mundo, de los que treinta
son Jefes de Estado, entre ellos el Rey Juan
Carlos y el Príncipe de Asturias, y entre
sus cofrades hay personalidades de 17 nacionalidades
diferentes.
También se firmará un acuerdo para diseñar la
Carta de Vinos del Duero como una forma
de acercar la información de la oferta conjunto
de los vinos de calidad de todo el Duero a los
consumidores, y se realizarán diversas acciones
que afiancen las señas de identidad del vino en
la hostelería de todo el área de influencia del
Duero.
Asimismo se firmará un convenio de colaboración
en el marco de Vinus Durii para acercar posiciones
e información sobre la viticultura en ambos territorios
del Duero, con estudios sobre celajes, diversidad
de suelo, diversas zonas de cultivo y formas de
realizarlo, y la necesidad de definir la riqueza
ampelográfica catalogando las variedades sobre
las que se cimentan los vinos de calidad. Estos
proyectos de investigación y experimentación se
realizarán entre la finalización del Festival
Internacional de Zamora y la segunda edición,
que tendrá lugar en Oporto en 2006.
Los actos serán clausurados por el presidente
de la Región Norte de Portugal, Joao Moura
de Sa, impulsor con el presidente de Castilla
y León, Juan Vicente Herrera, de este proyecto
que marcará un hito no solo económico en el desarrollo
de ambas regiones, sino cultural y de futuro,
que hoy solo podemos vislumbrar. El futuro está
siempre por escribir pero se empieza a ganar en
una de las ciudades con más historia de España,
desapareciendo fronteras y aunando esfuerzos de
dos de los pueblos con más historia de Europa,
y a partir de ahora, con más futuro, que se ganará
con esfuerzo y tesón, porque las bases ya quedan
puestas en una ciudad tan especial como Zamora,
por lo que los resultados también serán especiales.
A partir de ahora los ríos viníferos europeos
tendrán que estar encabezados por el gran padre
Duero.
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