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Los
Maestres de Cocina de Castilla y León quieren
lograr que hagamos realidad con los manjares de
las películas
Ociocrítico (Valladolid)
La gastronomía de Castilla y León es uno de sus
mejores activos para atraer al turismo a toda
la Comunidad, y ahora en Valladolid se da un paso
más adelante, con las jornadas gastronómicas que
coincidiendo con la Seminci, catorce de los restaurantes
más representativos, nueve de la ciudad y cinco
de la provincia, elaboran otros tantos platos
que corresponden a determinadas películas, con
lo que si el cine es una fábrica de sueños para
los sentidos de la vista y el oído, los Maestres
de Cocina quieren que en Valladolid añadamos a
esas sensaciones, el sentido del gusto, paladeando
platos que se proyectaron en pantalla, y que ahora
ellos elaboran en sus restaurantes, ofreciendo
además el perfecto maridaje de un vino con los
caldos de las Denominaciones de Origen de la provincia.
Los españoles somos un pueblo amante de la gastronomía,
ya que casi todo lo que tenemos que celebrar,
aunque sea una reunión de amigos, lo hacemos comiendo
y bebiendo, costumbres sanísimas avaladas por
la gastronomía de lujo que se cocina en cualquier
ciudad o pueblo de España, por humilde
que sean los fogones donde se elaboren esas viandas,
al degustarlas nuestro paladar alcanza cotas que
en ningún otro lugar de Europa o del mundo
se llegan a conseguir.
Y es que es una tradición milenaria, y ya se sabe
que desde que los romanos se llevaban de Hispania
los excelentes productos de aceites de oliva,
vinos, trigo, miel, pescados, carnes, frutas,
y tantos y tantos como aporta nuestra tierra y
nuestros mares, Roma, capital del Imperio,
celebraba sus grandes banquetes y bacanales con
productos de la vieja Hispania. Ahí está la colina
que se descubrió hace unos años cerca del Capitolio
con ánforas andaluzas donde se llevaba el aceite
de la Bética. Y ejemplos habría tantos
como cuantos quisiéramos señalar, pero volvamos
a la actualidad y disfrutemos con el cine y con
la gastronomía elaborada por los Maestres de
Cocina de Castilla y León.
Catorce extraordinarios platos desde la aristocrática
langosta a las humildes lentejas, desde las afrodisíacas
ostras a las judías blancas estofadas a la antigua,
las tartas de limón y de almendra, en fin señores,
como en el cine, la penumbra de la sala da paso
a la luz de la proyección y ¡voilá!, la
mesa nos espera para con el cielo del paladar,
rozar el cielo de las excelencias culinarias que
han pasado de las pantallas a nuestras mesas.
Platos de cine, nunca mejor dicho De la
película "El festín de Babette", el restaurante
La Criolla, de Valladolid, presenta Sopa
de pan de cerveza, acompañado de la frase
del film "un artista nunca es pobre…".,
degustada con cerveza Mahou Negra.
La película "Deliciosa Martha" nos
lleva de la mano del restaurante Don Bacalao,
de Valladolid, a una no menos deliciosa Langosta
a la sartén con crema de espinacas y patatas vapor,
y la frase cinematográfica acorde al manjar "yo
adoro a toda persona que deleita mi paladar…",
regado con un Monasterio de Palazuelos 2004.
El Quijote, en su quinto centenario no
podía faltar a esta cita de la mano de la vallisoletana
Taberna del Hidalgo, con un plato tan manchego
y tan castellano como las Lentejas con manises,
y la frase genial de su escudero "recuerde
señor que yo no soy Caballero, déjeme sanar con
vino…" , y lo intenta con un Pagos de Quintana
(Joven Roble 2003).
Como agua para chocolate, presenta su maridaje
a través de codornices con pétalos de rosa,
cocinadas por el restaurante mesón Panero,
de la capital, y la frase es de las que elevan
la estima "este es un placer de Dioses…",
acompañado por un Condado de Haza 2002.
La película Lunas de hiel, presenta el
plato de Steak Tartare, elaborado por el
restaurante Germán, de Valladolid, y la
romántica frase "Óscar me ha despertado con
champagne…", regado con un Ramiros, fermentado
en barrica 2003.
El film Million Dólar Baby está presente
en las jornadas con una Tarta de limón y merengue,
elaborada por el restaurante La perla de Castilla
y la frase "No me cuesta imaginarte con tus
libros y tu tarta de limón…", acompañado con
un Palacio de Bornos (vino espumoso, brut).
Entre copas, aporta Medallones de cerdo
espolvoreados con trufas negras y puré de patata
con wasabi, elaborado por el restaurante vallisoletano
Gabino, al que acompaña la frase "Me
gusta pensar en la vida del vino, que es una cosa
viva…", comprobándolo con un Cepa 21, añada
2002.
Por su parte, el restaurante Manhattan,
de Valladolid, presenta el plato Huevos a la
francesa, de la película Hechizo de luna,
con la frase "anoche te comportaste como una
ovejita dulce como la leche…", acompañado
con un Valdelosfrailes, Cigales 2000 V.S.
La película El cocinero, el ladrón, su mujer
y su amante, está representada por un plato
tan sugerente como Ostras en salsa Mornay,
elaborado por el restaurante El Albero, de
Tudela de Duero, acompañado de la frase "Napoleón
era un imbécil, desperdiciaba montones de comida…",
regadas con un Cuatro Rayas (Verdejo), fermentado
en barrica 2002.
El restaurante Las Tinajas, de Villanueva de
Duero, presenta unas Judías blancas estofadas
a la antigua, de la película Viridiana,
y la frase "No me come usted bastante, le traigo
leche y esta noche le haré carne…", acompañadas
por un Monasterio de Palazuelos 2004 (Rosado
tempranillo).
La romántica película Los puentes de Madison,
se relaciona con el plato Minestrone de Francesca,
elaborado por el restaurante El Yugo de Castilla,
de Boecillo, y la frase ¿Le gustaría quedarse
a cenar…?, acompañado de un Palacio de
Bornos (Sauvignon Blanc 2004).
El asador La Botica, de Matapozuelos, ofrece
una Oca a la salsa de cilantro y naranja,
de la película Vatel, acompañado con la
frase "Tordos y alondras para quitarle la gota…",
regada con un Viyuela (Tempranillo 2004).
La película Todo sobre mi madre, está
representada por la ensalada "Barcelona",
elaborada por el restaurante Molino de Palacios,
de Peñafiel, y con una alocución que todos
hemos escuchado alguna vez "Come, que tienes
que hacer unos kilitos…", hace un perfecto
maridaje con un Viña Mocen (Verdejo 2004).
Y para finalizar endulzándonos la vida, como no
podía ser de otra forma, porque los finales tienen
que ser felices, la pastelería Arranz, de Pedrajas
de San Esteban, realiza en su obrador para
la película Tiempos de azúcar, una tarta de
almendra, con la frase "Cómetelo todo,
no tires el pan que es pecado…", regada con
un Saitina (vino blanco dulce).
Estos catorce platos con sus correspondientes
maridajes de vinos blancos, rosados, espumosos
y tintos, es una ocasión inigualable para que
los placeres de los banquetes de Roma,
hagan el camino inverso y vuelvan a la vieja Hispania,
que en realidad es de donde salieron, y los copiaron
tanto los romanos como otras civilizaciones europeas
mediterráneas; si bien en lugar de aquellas bacanales
que llevaron al imperio a su destrucción, comamos
y bebamos moderadamente, eso sí, con una extraordinaria
calidad de los productos de los que Valladolid
puede considerarse a la cabeza de las mejores
gastronomías de España.
Los buenos placeres están compuestos de pequeños
detalles con lo que se consigue grandes cosas
como es disfrutar de algo tan sencillo como degustar
una buena gastronomía, paladear una copa de buen
vino, y ver una buena película. Señores, ¿hay
quien dé más?
La presentación de este acto corrió a cargo de
un buen gastrónomo como es el alcalde de Valladolid,
Javier León de la Riva, que no se pierde
ni una de las celebraciones gastronómicas que
acoge la ciudad, que para eso es el regidor, no
solo de las ordenanzas, sino también como corresponde
de la buena mesa que da fama a la capital vallisoletana.
Además en esta edición el Ayuntamiento patrocina
y colabora en su organización para hacer de la
capital la ciudad de la gastronomía y el cine.
El Teatro Calderon de la Barca, templo
emblemático de la Seminci y de los actos
culturales más importantes que acoge la ciudad,
sirvió de extraordinario marco para presentar
estas jornadas, que se celebrarán del 21 al 29
de octubre, y en las que Jesús Ramiro, de Ramiro,s
Gastronomía y asesor técnico de los Maestres
de Cocina, fue presentando a través de un DVD
la escena de cada película en la que aparece el
plato que será elaborado por los Maestres, y comentando
las particularidades gastronómicas de cada binomio
plato-película.
A continuación Abraham García maridó cada
plato con un Vino de las Denominaciones de
Origen de Valladolid (excepto la Sopa de
Pan de Cerveza que maridó con una cerveza
negra), comentando el porqué de dicho maridaje.
Finalmente, y para "hacer boca" esperando
la semana del 21 al 29 de octubre, se degustaron
siete de los catorce platos participantes: Huevos
a la francesa, langosta a la sartén con crema
de espinacas y patatas vapor, lentejas con manises,
Steak Tartare, sopa de pan de cerveza, codornices
con pétalos de rosa y tarta de limón y merengue.
Ahora ya solo queda venir a Valladolid, que si
en su momento fue la capital del Imperio, ahora
es la capital del buen gusto, del excelente paladar
y de la Seminci en su cincuenta aniversario. Y
si el tango porteño dice que veinte años no es
nada, en Valladolid los días del 21 al 29 de octubre
pueden ser mucho e inolvidables, porque muchas
de las grandes cosas de la vida empiezan siempre
por la buena mesa.
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