¿El mejor del mundo? Será del mismo Bilbao...

Rest. Arbolagaña, Museo de Bellas Artes, Bilbao.

Comilon.com


Gentes próximas a Aitor Basabe, el cocinero del restaurante Arbolagaña, una decoración simple, que no minimalista, en un lugar privilegiado de Bilbao, el tercer piso del Museo de Bellas Artes, le presentan como "el mejor cocinero del mundo". Ahí queda eso: será que Basabe es del mismo Bilbao. Pero incluso en Bilbao hay cocineros que, al modesto entender de este comilon.com, superan a Basabe, que sabe, pero no tanto.

No voy a hacer una crítica estructurada de la cocina de Arbolagaña, mucho menos concurrido en un fin de semana de lo que los teóricos méritos del restaurador harían suponer. Y sí, Basabe se debe creer el mejor, o al menos actúa con una altanería digna de ello: no se le ocurra a usted mandarle recado para que, por favor, salga a debatir un plato con los comensales --como hacen algunos compañeros de profesión mucho más capacitados que él, en la propia Euskadi y en todas partes--, porque una camarera le explicará que Aitor no tiene costumbre de tratar con la clientela. Que, por cierto, ve cómo el genio se retira temprana y sigilosamente, mirando desafiante a quien ha osado pedir su presencia.

O pida usted un puro tras la cena. La misma camarera, ya ni siquiera tan solícita, le dirá a usted que Aitor ha decidido no tener tabaco en el establecimiento, como si de la mismísima Elena Salgado se tratara. Pero ella, claro, es ministra de Sanidad y Aitor es un señor que se debe a su público. Que ya digo que no es tanto. Y es que ni el atún, reseco, que yo probé, ni la ternera, algo fría, o los hongos que probaron otros comensales merecían tanto la visita. Ni siquiera el famoso helado de vinagre logró que yo lo concluyera.

Eso sí, el vino, excelente (la carta no está mal). Un Sandoval de Manchuela. Y eso me recuerda que otro restaurador laureado, aunque no haya aprendido el oficio donde el maestro Arzak, llamado Mario Sandoval (sí, el de Coque en los alrededores de Madrid), también hace que le sugieran como el mejor del mundo. Y sabe algo más que Basabe, la verdad. Aunque ¿quién concede el ranking del mejor del mundo, nada menos?

Pues eso. La cena, casi medio centenar de euros per capita. Eso sí, el Sandoval, ya digo, excelente. Lo mejor.