Cuando el lacón está ausente

Com.ilón 05/10/2006
Bodega Abrigadoiro
Carreira do Conde, 5.- Santiago de Compostela
Tel: 981 563 163

Los azares profesionales depositan en Compostela al com-ilón nómada. Alguien le dice que puede acabar dando más vueltas que una noria y el aludido, evidentemente, no le lleva la contraria. Y ya que hablamos de noria y la cosa va de escasos presupuesto, la imagen mental que se le forma es la de una noria ornamental, pero funcionando, bajo tejado, que se encuentra a tiro de piedra del casco histórico de la Roma de Occidente...

Señor com.ilón, ¿hacen unos embutidos y algo de queso, regados con vinos de confianza? Pues hace. ¿Y dónde? Hombre, pues en el Abrigadoiro, bodega en forma de mesón o viceversa, que este com.ilón frecuenta desde hace unos veintidós años, que ya es tiempo.

Pese a su nombre de resonancias gallegas, lo fuerte de la oferta no está -loado sea el Señor Sant Yago-en productos gallegos, aunque los hay (empanada del día, quesos de San Simón y del país; chorizos, jamón autóctono y chicharrones), sino en quesos tan rotundos como el genuino Cabrales asturiano (no intenten sonsacar al servicio su procedencia exacta porque no soltarán prenda), Idiazábal, gruyère (que es el que no lleva ojos), emmental (esté sí que está agujereado), camembert del fetén (o sea, elaborado con leche cruda, que para eso la grandeur gastronomique de la France se dejó sentir en la Bruselas de la UE), y holandés. Pero el plato fuerte está en los selectos embutidos ibéricos, de procedencia salmantina y cacereña: paletilla y jamón, lomos embuchados, salchichones, más cecina (lamentablemente de vacuno y no de equino) y chorizo de ciervo y de jabalí, tan de moda en los últimos dos lustros.

Y la bodega, de precios contenidos (entre 19 euros -rioja Viña Salceda reserva-y los 6,50 de un Cune de crianza segundo año), pero con algunos vinos notables, en la que se alternan seis vinos gallegos: albariño, godello, Amandi, Barrantes, Condado y ribeiro, los riojas citados anteriormente más otros cuatro, un ribera de Duero -el Illera-y un valdepeñas.

Y con estos mimbres, los sólidos y los líquidos, uno se puede hacer el cesto restaurador, casi casi a medida de su bolsillo y de su apetito. Porque, encima, además, el pan es decente y hasta puedes conseguir que te den un café y todo para rematar la faena, aparte de la(s) correspondiente(s) copa(s) de destilados.

Un servicio discretamente confianzudo, se encarga de llevar las raciones y las medias raciones a la mesa, servidas sobre papel parafinado, como si de una charcutería se tratase.

El ambiente es el esperado, si contamos que la decoración, noria movida por agua incluida, está en la línea mesonera galaica de aquellos tiempos de cuando Manuel Fraga era ministro de Información y Turismo (él se encargó, en 1965, de relanzar los años santos jacobeos), con mesas y banquetas a juego.

No obstante, O Abrigadoiro goza de mucho más predicamento entre la clientela indígena (medio claustro de la Universidad compostelana suele tomarse una tapa antes de comer y/o cenar) que entre las gentes foráneas, salvo aquellas que, ilustradas por algún nativo o residente, se cobijan, solas o felizmente acompañadas, entre las paredes del local. No en vano, Abrigadoiro, en gallego, aparte de la acepción primera (abrigo, refugio) también se traduce por cariño, mimo... ¡Y anda que un cabrales del bueno, regado con un blanco de Barrantes -recomendación calurosa del com.ilón- no sabe rico si es en amorosa compañía!.

Ambiente:** (el local es como es, pero la clientela es de notable alto, lo que ayuda a conllevar su decoración forzadamente rural, en plan enxebre, pero uno va a lo que va)

Servicio: ** (ya se ha dicho que discretamente confianzudo, pero amable, rápido y colaborador a la hora de elegir piensos y riegos)

Comida:** (embutidos, empanada, quesos y vinos hacen fruncir las cejas del médico dietista, pero están asquerosamente buenos, aparte de que tanto las raciones como las medias raciones son abundantes, dado que se cortan y sirven al peso)

Precio:** (un vino de marca y una tapa -en realidad, media ración-se puede poner en unos 5 euros. Dos personas, con un Viña Salceda reserva, una ración de lomo embuchado y otra de cabrales, más el pan correspondiente, salen por 33/35 euros).

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