| El Comilón visita uno de los restaurantes más caros del mundo: Arzak
Com.ilón 16/12/2006
Restaurante Arzak
Alto de Miracruz, 21, San Sebastián
Tel. 943278465
Claro que merece la pena visitar, al menos una vez en la vida, el restaurante de Juan Mari Arzak. Aunque no sea más que para poder presumir de ello con los amigos, deudos y compañeros de trabajo. Claro que es un lujo un poco caro: ciento cincuenta euros por persona (130 menú degustación más extras) convierten a Arzak en uno de los restaurantes más caros del mundo (57 euros los segundos platos), si me permiten ustedes exagerar un poco. Pero lo dicho: sin duda, la cosa tiene sus contrapartidas.

Arzak no es uno de esos restaurantes con vistas y salones espaciosos, adornados con toda suerte de lujos y cuadros de firma. Más bien al contrario, la decoración, la nueva decoración, tiene toques minimalistas y, en tonos grises y plateados, resulta algo fría. El servicio, impecable, atento y amable, capaz de componer, sin alharacas, un menú especial –e inolvidable-- para un vegetariano. La carta de vinos, tan amplia como sería de esperar, y los consejos del sumiller, casi siempre acertados. Nosotros elegimos, por salir del carril, dos aceptables vinos de León: un Dominio de Tares de Bembibre 2003 y un Cepas Viejas de 2004, tambien del Dominio de Tares. Vinos de precios asequibles, incluídos en el menú largo y estrecho, que es lo más recomendable a la hora de pedir.
Y el menú, no tan estrecho, es patentemente largo, a partir de los aperitivos de la casa, de tono desigual; acertado el arroz crujiente con setas y el caldito de alubias con manzana, no tanto el puding de pescado con fideos. Hay, en todo caso, que agradecer a Juan Mari Arzak, que sigue saliendo a saludar personalmente a todos sus clientes, que evite esos aperitivos que son un juego y que tanto gustan a otros grandes cocineros, a base de piruletas de falsa morcilla, algodón como el de las ferias y demás zarandajas (ver la crítica de Akelarre, sin ir más lejos).
Yo tomé celofán de ostras templadas, capa con bogavante y fondo de flores y una excelente flor de huevo y tartufo; luego una merluza con aceite de cacao y ternera mechada con espuma de chufas (demasiado innovador para mi gusto este último plato). Mis acompañantes tomaron corzo y ciervo con fractal y aceituna negra (confieso que no lo probé, pero fue muy elogiado) y, antes, cigalitas inyectadas de maíz. Las láminas de cardo y alcachofa también recomendables para los amantes de la verdura. Los postres, a base de chocolates, responden a las expectativas, aunque no te dejen boquiabierto. No hay carta de cafés y sí una bastante completa carta de puros, lo que es muy de agradecer en estos tiempos que corren.
Claro que sales satisfecho. Pero esa satisfacción se va diluyendo en el recuerdo a medida que pasan las horas. ¿Es Arzak realmente tan, tan bueno?
Calificación:
Ambiente, 7 (no es demasiado espacioso y sí algo frío), servicio, 10 (no se le puede poner ni un reparo), comida, 8 (referida a la relación calidad-precio) Lea
el anterior Com.ilon>>
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