|
La
Fura dels Baus, en libro
Emilio LAHERA
Como
dice Alberto Mauri, responsable de la edición,
"es muy difícil reunir 25 años de trabajo
en un libro, tan difícil que sólo puede
contemplarse, a priori, como parcial; pero
entendíamos que sólo a partir de un libro
podríamos activar la memoria y preservarla
para el futuro". En efecto, no puede
sino reflejar sólo parcialmente el trabajo
de este ¿grupo, compañía, ente? tan esencial
en el mundo del teatro, la imagen, la comunicación,
las artes escénicas, en definitiva, del
último cuarto de siglo que es La Fura
dels Baus.
Aún así, el libro se ha realizado y, editado
por Editorial Electa, ha sido presentado
en sociedad. Se trata de un libro grande,
enorme, casi desmesurado como los propios
espectáculos "fureros"; hermoso,
no obstante, exquisitamente terminado como
objeto y con el valor añadido de un DVD
que recoge imágenes de la historia de la
compañía. Financiado con el patrocinio de
la Diputación de Barcelona, la Generalitat
de Catalunya y la SGAE, el libro constituye
una forma de institucionalización o consagración
de La Fura, una manera de entrar para siempre
en la historia después de que sus espectáculos
hayan sido vistos en cuatro continentes
y por tres millones de espectadores.
Es cierto que después de 25 años ya no se
asiste a un espectáculo "furero"
en busca de lo inesperado porque el "sello
de cualidad" se conoce, cual si se tratara
de la denominación de origen de un buen
vino: no hay sorpresa, sino constatación
de que ese vino continúa siendo bueno o,
por el contrario, ha perdido calidad. También
es cierto que con el transcurso del tiempo,
la utilización, por parte de La Fura
dels Baus, de un lenguaje destructor
del discurso dominante ha sido desposeído
de parte de su fuerza, de su afilada mordiente,
al haber entrado a formar parte, aunque
pueda parecer paradójico, de ese mismo discurso
dominante al que se opuso y pretende oponerse.
Pero ahí está el dilema, la encrucijada
en la que sólo había dos caminos: el que
La Fura ha seguido o la desaparición en
la se han sumido tantos y tantos grupos
teatrales españoles contemporáneos.
Uno creo que hay que alegrarse de que esta
compañía siga creando en este mundo tan
limitado en el campo de la creación escénica
-asunto más agudo aún en otros ámbitos-
y festejar la llegada de este libro que
es una inevitablemente parcial summa de
su ya largo quehacer. Desde los inicios
en 1979, en los que la compañía la formaban
nueve individuos con cara torva en la que
se apreciaban toques cercanos a la bestia
(hombres todos ellos porque teníamos una
furgoneta en la que cabían nueve personas
como máximo) hasta sus últimos montajes
en los que han tenido en nómina a 150 personas:
buena parte de todo ello puede recorrerse
en este magnífico libro que recomendamos
tanto a quienes conocen directamente el
trabajo de La Fura del Baus como
a quienes no lo conocen en absoluto; aunque
esto sea inexacto, porque ¿quién no recuerda
el magnífico espectáculo que montaron en
las Olimpiadas de 1992 en Barcelona?
Volver
|