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Jardín de
verano
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Emilio LAHERA
A vueltas siempre con la memoria, contumaz
empeño que se instala, libro a libro, en el substrato
de toda escritura, dos interesantes miradas sobre
el propio pasado (que al fin y a la postre es
el de todos) de dos escritoras vivas y coleando:
Ángeles Valdés-Bango y Paloma Díaz-Mas. De la
primera, Los años de aprendizaje de María V.,
editado por Caballo de Troya; de la segunda, Como
un libro cerrado, publicado por Anagrama.
También de la memoria y esas incómodas zarandajas
habla la última novela de Monserrat Fernández
Montes No hay salida al mar, editada por
Lengua de Trapo. Y dadas las fechas de vacaciones
en las que nos encontramos, un pequeño florilegio
de títulos para sobrellevar los calores.
Título:
Los años de aprendizaje de María V.
Autora: Ángeles Valdés-Bango
Editorial: Caballo de Troya
Precio: 12,50 €
Terrible. Su título ya indica que se trata de
una novela de iniciación; y lo es; pero el aprendizaje
del que nos habla es el del sufrimiento; el de
la persecución, renuncia y asunción de lo imposible
que, como tal, nos condena a la perpetuación del
dolor. Extraño texto el de esta escritora asturiana,
en forma de extracto o resumen del largo diario
de una vida. El Aviso a los lectores con el que
nos regala el director literario de la editorial,
Constantino Bértolo, dice: No le demos más vueltas:
amar, en el sentido total del término, consiste
en adorar a quien nos hace daño. Sea, pues, en
aras del romanticismo que pervive por los libros
de los libros, amén.
Se trata de un melodrama, de un folletón diríamos
que desmesurado si no fuera por la desnuda y natural
descripción de las peripecias amorosas y por el
raro humor que la autora despliega, desde la distancia
temporal, sobre los desgraciados avatares que
narra. Desgraciados avatares amorosos y sexuales
de ella, una mujer soltera, abogada ejerciente
y brillante triunfadora en la Administración del
Estado; él, también brillante profesor, técnico
del Ministerio de Trabajo en los últimos años
del franquismo y diputado por el PSOE en la Transición,
casado y, según afirma, profundamente enamorado
de su esposa. La historia de un triángulo amoroso
contado desde el vértice del perdedor, consciente
del único y oscuro destino que le aguarda tras
la pasión del sexo mantenida a lo largo de una
veintena de años: sobrevivir al dolor de la frustración
de no haber sido otra cosa que el objeto del adulterio
que garantiza la solidez del matrimonio de su
amado.
Narración en primera persona. Escritura sencilla
y precisa, coloquial y fluida, sin florituras
y con gran personalidad, salpicada a menudo de
un saludable e interesante clasicismo en los giros
sintácticos. Una turbadora tensión mantenida con
buen pulso de principio a fin. Estas son las herramientas
con las que la autora nos brinda la oportunidad
de asomarnos a algunas instancias femeninas -y
masculinas- que hacen que el mecanismo de la atracción
puramente sexual funcione como único motor amoroso.
Largas e interesantísimas notas tras cada capítulo,
que se van acortando a medida que la narración
avanza; no sólo complementan la narración principal
sino que proporcionan la necesaria explicación
de los antecedentes vitales de la protagonista:
una familia numerosa represaliada tras la Guerra
Civil, un padre abogado a quien no se le permite
ejercer su profesión y que se ve obligado a sacar
adelante a su prole mediante titánicos esfuerzos
en diversas localidades asturianas, mientras la
protagonista consigue terminar la carrera de Derecho
y encontrar un trabajo, primero en una empresa
y más tarde en la Administración.
Y ahí surge el amor, el enamoramiento del amor,
mejor dicho: amar a alguien que no te ama, no
ya creyendo que puede llegar a amarte sino sabiendo
a ciencia cierta que nunca será así. El último
párrafo de la novela: Y así aceptaré aquella respuesta
que, en un lenguaje literario, expresara que estuve
enamorada del amor; o quizá mejor aquella otra
que, en un lenguaje coloquial, dijera que estuve
colgada de un hombre, y del sexo, y hasta de un
pene; o mucho mejor tal vez aquella otra que,
en un lenguaje deslenguado, soltara que estuve
encoñada con una polla, y hasta que tenía el coño
empollado; o sencillamente, hablando como en La
Arena y en su lenguaje metafórico que participa
de todos ellos, pensaré que "la Luna se enamoró
de un cagayón y lo estuvo alumbrando toda la noche".
Pero sea lo que fuere lo que a mí me sucedió,
lo que sí aprendí, con todo ello, es que he tenido
mucha suerte de haber podido contarlo. Ciertamente
espeluznante; como la vida misma.
Título:
Como un libro cerrado
Autora: Paloma Díaz-Mas
Editorial: Anagrama
Precio: 15 €
Hermoso libro en el que la serena escritura de
Paloma Díaz-Mas nos lleva a los territorios de
su memoria para mostrarnos algunos pasajes -y
paisajes- de lo que fue su infancia, su adolescencia
y su primerísima juventud que finaliza con la
prematura muerte de su padre. Quizá porque todas
las infancias tienen algún elemento común que
hace que, en última instancia, se parezcan -como
por ejemplo, las figuras protectoras y, en todo
caso, gigantescas de los padres- recorrer los
recuerdos de la autora madrileña nos devuelve
alguna parte de los nuestros. Como un libro cerrado
es el comienzo de nuestra vida; en él se irá escribiendo
-por nosotros y por tantos otros- el texto de
cada cual hasta permanecer un tiempo viviendo
en el de cuantos nos rodearon y sobrevivieron.
La deliciosa escritura de Paloma Díaz-Mas consigue
que, a medida que avanzamos en la lectura, estemos
tentados de alargarla para que se prolongue más
allá de las 213 páginas que componen el volumen.
Es el suyo un ejercicio de recuperación de sí
misma a través de la remembranza de hechos, lugares
e imágenes que, con el paso de los años, se desdibujan
hasta mezclarse con lo soñado. Es volver a mirarse
en el espejo del tiempo, cumplida la edad en la
que resta ya menos horizonte al frente que el
dejado atrás. Pequeñas anécdotas de los tiempos
infantiles y adolescentes que, contadas desde
la edad adulta, devienen testimonios de unas supuestamente
obsoletas formas de entender la vida correspondientes
a una época ahora considerada lejana y que, sin
embargo, es tan reciente que nos antecede y nos
define.
Un libro poco recomendable para todo aquel que
tenga tendencia a instalarse en la amnesia, un
espacio tan estimado y valorado hoy por los especialistas
en lo que llaman futuro, eso que, por definición,
está siempre por llegar o por venir. Para el resto,
un placer de lectura.
Título:
No hay salida al mar
Autora: Monserrat Fernández Montes
Editorial: Lengua de Trapo
Precio: 16 €
Tras las excelentes El último verano y Gramática
griega, e inmediatamente después del divertido
y ameno ensayo El alfabeto del amor, nos llega
esta novela de Monserrat Fernández Montes con
la que se ratifica como una escritora ineludible
a la hora de hablar de literatura española contemporánea.
En medio de la pléyade de exitosos autores millonarios
en ventas de arena impresa, se instala esta voz
singular y esta escritura sin concesiones que
no persigue otra cosa que narrar historias que
surgen de los seres humanos y que obligan a la
reflexión y contribuyen al conocimiento de los
mil meandros por los que navegamos a lo largo
del río de la vida.
No hay salida al mar puede parecer una novela
pesimista -lo que no sería nada negativo: ¿acaso
hay tantos motivos para sentirse optimista en
este nuestro mundo de hoy en el que cada día que
pasa gozamos de mayores cotas de libertad, de
paz y de justicia?-, pero no es sino un texto
extremadamente lúcido y cuidadosamente escrito.
Las últimas palabras de Lucas, el joven personaje
masculino que asume por fin y sólo la responsabilidad
de su vida, son éstas: Voy a aprender cosas importantes,
voy a ser un biólogo, uno que estudia la vida.
¿Qué más se puede ser? Hay, ciertamente y a pesar
del título, una salida de esperanza.
Además de Lucas, los otros dos personajes son
Kalinka, una joven inmigrante búlgara sujeta a
todas las tensiones de su delicada situación actual
y de un pasado del que huye y por el que siente,
sin embargo, una fuerte atracción, y Félix, el
viejo abuelo de Lucas, sólo en su gran caserón,
postrer territorio en el que apura los últimos
pasos de su larga vida escribiendo sus memorias
y, por tanto, reviviendo recuerdos, haciendo balance
de sus errores, inevitables ya.
La voz de cada uno de estos tres personajes -que
ocupa los correlativos capítulos- proporciona
al relato una estructura complicada y una dificultad
añadida porque supone la adopción de tres diferentes
puntos de vista narrativos; un reto literario
que la autora domina paso a paso a base de una
escritura plena de talento y personalidad. A través
de los relatos de estos tres personajes, de su
distinta visión de la realidad y de su propia
historia, el conjunto del discurso se va mostrando
de una manera serena, sin atropellos ni subterfugios
ni golpes de efecto tan en boga, sin ánimo de
epatar al lector, sino llevándole a un territorio
auténticamente literario en el que es posible
reflexionar y acaso encontrar rastros de uno mismo,
de cualquiera de nosotros en cualquiera de estas
190 páginas que, lo decimos como elogio, saben
a poco.
Título:
A vueltas con España
Autor: José Luis Gómez
Editorial: Temas de Hoy
Precio: 17 €
Tantas y tantas vueltas se le han dado a este
país a lo largo de los siglos, con numerosos y
distintos mareadores, que varias veces ha perdido
el juicio, el conocimiento y algunas otras características
que lo definían según los vientos de la historia
pasaban sobre él. No por ello hay que dejar de
darle vueltas, sino todo lo contrario, aunque
con el mayor rigor posible, dados los tiempos
tan turbulentos que corren, más que turbulentos
peligrosísimos al decir de algunos que, tal que
augures visionarios, predicen catastróficos e
inmediatos porvenires; una guerra civil, más que
nada. José Luis Gómez no es de la casta de los
augures referidos, sino de aquellos que observan
lo circundante, que es mucho, y trasladan cuanto
recogen al ágora para público conocimiento. Lo
que ha hecho en este tomo es presentar una invitación
a la charla a los 17 presidentes de las comunidades
autónomas en que se repartió el territorio español
y que, para que nadie se llame a engaño, lo anticipa
ya en el subtítulo del libro: Hablan los diecisiete
presidentes.
Y a fe que hablan, cierto, sobre los temas que
atañen a su Comunidad y sobre los que afectan
a la totalidad de España, lo que no podría ser
de otra forma, sabido aquello de la mariposa en
Australia y vendaval en Zamora, pongamos por caso.
De tal modo que del conjunto de la lectura se
desprende la diversidad de esta llamada "España
Plural" y, a menudo, en desacuerdo, lo que provoca
una muy interesante visión general de lo que los
españoles somos y de lo que unos y otros quisieran
ser sin cortapisas, lícitos como son los deseos.
Anexos complementarios duros de pelar como suelen
ser casi todos los anexos complementarios, se
trata de un libro que hay que leer ya mismo si
el tema interesa, porque los tiempos también adelantan
una barbaridad y lo que es hoy será mañana de
inmediato, bien sûr. En todo caso, ahí quedarán
las palabras y los pensamientos de cuantos nos
gobiernan hoy por hoy, plasmados para la posteridad
y a los que habrá que recurrir, quizá, más adelante
cuando uno u otro diga Diego en vez de digo; lo
que ocurre con mucha, mucha frecuencia.
Título:
La moral del verdugo
Autor: Ricardo Rodríguez
Editorial: Mondadori
Precio: 17 €
Estamos convencidos de que los verdugos, cualquiera
que sea su especialidad (electrocución, garrote
vil, horca, cámara de gas, SIDA, inanición, fusilamiento,
tiro en nuca, bomba en mochila, bombardeo masivo,
inyección letal, mano de hostias mortales, etc.),
poseen una serie de valores en los que creen y
que componen su bagaje moral; de otra manera,
nos veríamos obligados a afirmar, dada la ingente
cantidad de verdugos, declarados o en potencia,
que habitan nuestro mundo, que el número de amorales
es insoportable; lo que podría llevarnos a acariciar
seriamente la idea de suicidarnos. Dicho lo cual,
llega a nuestras manos y ojos este volumen de
Ricardo Rodríguez, tan lleno de buenas intenciones
como de ambiguos y confusos mensajes. Se trata
de una larga carta de un individuo, verdugo ejerciente,
a la hija del caballero que habrá de ejecutar
en breve plazo. La carta se extiende a lo largo
de 320 copiosas páginas de texto inmisericorde,
lo que resulta agotador para el formato epistolar,
aún viniendo de un verdugo que intenta explicar,
desde sus esquemas morales, sus definitivos actos.
El libro está dedicado -además de a sus padres-
a Pilar Manjón, madre de una de las víctimas en
los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid
y se sobreentienden las buenísimas intenciones
de este narrador contumaz, bien que intolerablemente
aburrido a fuerza de deseos de trascendencia literaria.
Capítulo tras capítulo, la aridez puebla de repeticiones,
vueltas y revueltas, un texto hacia un fin indefinido,
salvo el mostrarnos, con un estilo farragoso,
línea tras línea, la importancia de cuanto el
autor ha colocado en la boca del verdugo, sin
reparar en que el verdugo, el suyo, es el propio
texto, la propia narración, el propio libro. Hay
que añadir que ésta es su primera novela publicada,
por lo que la cosa, barruntamos, no ha hecho más
que empezar.
Para esas noches de verano en que no se mueve
ni una brizna de hierba, en que la brisa ha decidido
ser ausente espectadora de nuestros agónicos deseos
de dormir.
Título:
La Rusia de Putin
Autor: Anna Politkovskaya
Editorial: Debate
Precio: 18,50 €
Que la periodista Anna Politkovskaya siente una
profunda inquina hacia Vladimir Putin es evidente
desde la primera línea del volumen; lo que ocurre
es que nos parece que no es la única persona de
la actual Rusia que alberga semejante sentimiento.
El alegato contra Putin y su afán de controlar
el poder a toda costa que constituye el eje central
de este libro puede parecer subjetivo; pero la
voz de la Plitkovskaya es, sin embargo, una voz
honesta, que habla desde la idea de democracia
en la que cree y que es la vigente hoy en Occidente
y cuyo abanderado principal es Estados Unidos.
Siete capítulos mas un epílogo en los que la periodista
pone de ajo a perejil la ejecutoria presidencial
de Putin y las consecuencias sociales, económicas
y políticas de la misma. Hay quien elige Rusia
para pasar unos días de sus vacaciones veraniegas;
leer este libro ayuda a aterrizar allá en Moscú
bien informado sobre lo que es Rusia hoy, tras
Gorbachov y Yeltsin; sobre todo porque lo que
la autora afirma no se encuentra en las informaciones
oficiales del Kremlin, lo que siempre enriquece
la pluralidad de visión.
Título:
Londres. Historia de una ciudad
Autor: A.N.Wilson
Editorial: Debate
Precio: 13,50 €
Muy interesante y ameno el libro de este articulista
de reconocido prestigio en el mundo anglosajón.
Aquel que viaje ahora a Londres encontrará, sin
duda, una ciudad marcada por los recientes atentados
terroristas, pero no por ello dejaremos de recomendar
la lectura previa de este volumen que, aún no
teniendo absolutamente nada que ver con el que,
firmado por Virginia Wolf y con el mismo título,
publicó editorial Lumen hace unos meses, proporciona
una idea general de los avatares históricos de
la capital del Reino Unido. No es, ni mucho menos
una guía del viajero, lo que tampoco pretende;
es una historia abreviada, una documentada panorámica
de los orígenes y desarrollo de una urbe, y de
los habitantes que la hicieron y hacen, llamada
a convertirse en una de las más apasionantes del
mundo occidental. Contado todo, además, a la manera
de un largo reportaje, bien escrito eso si, de
esos que se leen de un tirón.
Título:
Manual del maricón desenfadado
Autor: Juan González
Editorial: De Bolsillo
Precio: 7,50 €
Los libros de bolsillo son más baratos y sobre
todo, pesan menos y ocupan menos espacio en la
maleta o en el bolsillo, por lo que la tentación
de comprarlos es comprensible. Pero conviene elegir
bien los textos que, al fin y al cabo, es lo que
se lee y no el peso o el espacio. Este "manual"
o lo que sea, ocupa poco en todos los sentidos;
pero, aún siendo así, ocupa demasiado. Este Juan
González -el autor, el que ha juntado las letras
y las palabras de este cotarrillo-, decidido a
resultar simpático a toda costa (y vender cuanto
más mejor), ha trincado la oportunidad que se
le ha brindado a raíz de la aprobación de las
leyes sobre los homosexuales y nos ha sacado esto.
Flaco favor el que hace a esa minoría social que
tan reprimida ha estado durante tantos años y
que tanto ha luchado por sus derechos. No es importante
ser homosexual o heterosexual, maricón desenfadado
o enfadado; lo importante y grave es vender estupidez
a precio de libro; aunque sea de bolsillo, ocupe
poco y pese menos: siempre, insistimos, será demasiado.
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