Terminó la XVIII Semana Negra de Gijón
Emilio LAHERA
Han sido diez días de actividades de todo tipo, no sólo literarias sino lúdicas e incluso gastronómicas, alrededor de este tipo de literatura que se ha dado en llamar "negra" y en la que tienen espacio los relatos policíacos, los de misterio y, desde este año, también los de historia-ficción.
El argentino
Raúl Argemí
por
Penúltimo nombre de guerra
(Editorial Algaida) y el mexicano
Rafael Ramírez Heredia
por
La mara
(Alfaguara), son los escritores galardonados con el premio Dashiell Hammett a la mejor novela negra de ficción, otorgado por la Asociación Internacional de Escritores Policíacos. Raúl Argemí, es director y autor teatral, además de novelista. Su lucha contra la sangrienta dictadura militar argentina le valió permanecer diez años en prisión. Ramírez Heredia es profesor de literatura y ha trabajado en prensa y teatro. Su novela
Con M de Marilyn
(Alfaguara) fue nominada a este premio en 1998.
Por su parte, el mexicano
Eduardo Monteverde
ha recibido el premio
Rodolfo Walsh
a la mejor obra de género negro de no ficción, por
Lo peor del horror
, un libro en el que retrata los aspectos más negros del México actual mediante un conjunto de 43 relatos de corte periodístico.
El Memorial Silverio Cañada, que premia la mejor primera novela negra, ha recaído en
Francisco Pérez Gandul
, por su novela
Celda 211
(Editorial Lengua de Trapo), un relato en el que se narran las trágicas horas de un motín en una cárcel española.
Finalmente, el Espartaco, un nuevo galardón estrenado este año para premiar la mejor novela histórica, ha sido concedido por unanimidad a
Alfonso Mateo Sagasta
por su obra
Ladrones de Tinta
(Ediciones B).
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