Maria de la Pau Janer gana el LIV Premio Planeta
con la novela 'Pasiones romanas'
Ociocrítico/Agencias
El premio Planeta ya tiene dueña, la escritora
mallorquina Maria de la Pau Janer. Su novela,
Pasiones romanas, no ganó por unanimidad y lleva
en su espalda el peso de la polémica levantada
dos días antes por Juan Marsé, miembro del jurado,
que aseguraba que los libros presentados tenían
un "nivel muy bajo" y que habían tenido
que premiar "a la menos mala". El finalista
ha sido el peruano Jaime Bayly con la obra Y de
repente un ángel.
La escritora mallorquina
Maria de la Pau
Janer ha ganado y el LIV Premio Planeta de
novela con la obra 'Pasiones romanas'. El premio,
dotado con 601.000 euros, se falló esta noche
en Barcelona en una cena literaria presidida por
los Duques de Palma.
La obra vencedora, que no ha ganado por unanimidad,
se había presentado bajo el título
Si fuera
esta noche y el seudónimo
Camille Claudel.
Por su parte, el peruano
Jaime Bayly fue
finalista con la obra 'Y de repente un ángel',
que se había presentado bajo el seudónimo
El
Intruso Sentimental y el título
Ya no sé
quien eres.
Tras recibir el premio, Janer aseguró sentirse
'muy feliz' por recibir el Planeta y afirmó que
para ella supone 'un sueño que se ha hecho realidad'.
Janer ya fue finalista del Planeta en 2002 y que
en aquella ocasión tuvo como 'compañero de viaje'
a otro peruano,
Alfredo Bryce Echenique.
Pasiones romanas narra como un un conocido
abogado que está esperando su vuelo en un aeropuerto
para volver a su casa, debido a una circunstancia
casual recuerda un antiguo amor de diez años atrás,
y en el último momento cambia sus planes y también
el rumbo de su vida.
La escritora balear aseguró que la obra trata
de
'pasiones y reencuentros', además de
la
'posibilidad de tener una segunda oportunidad
y coger trenes que vuelven a pasar'. Para
Janer, es una historia de amor
'y de amor a
la ciudad de Roma, pero no a la monumental, sinó
a la de los callejones y el Trastevere de noche'.
Maria de la Pau Janer, que aseguró que su obra
no tiene
'un arranque autobiográfico', que
ha apostado
'fuerte' por esta novela y
que para él supone
'un paso adelante' en
su carrera literaria. Con esta novela, la escritora
continúa su camino de
'abrirse a otra lengua
que domino y llegar a más gente', lo cual
no quiere decir que abandone la literatura en
catalán.
Por su parte, Jaime Bayly aseguró que gracias
a sus dos hijas pudo conocer a
Mercedes,
'la mujer que las está cuidando en Perú' y
que se convirtió en su
'ángel inspirador'
para esta novela. El autor peruano dijo que esta
mujer le dio permiso para la obra con la condición
de que en la obra el escritor
'no se acostara
con ella'.
La obra narra la relación
'improbable' entre
una mujer analfabeta que
'no sabe si tiene
madre' y un escritor
'solitario y desaseado',
que se ve obligado a contratarla como mujer de
la limpieza. Los dos se hacen amigos y confidentes
y su relación les permite
'atar cabos pendientes'.
El escritor peruano dedicó su novela a
'todas
las Mercedes, que limpian nuestras casas y cuidan
de nuestros hijos, pero que también limpian nuestros
espíritus'. Dijo que el protagonista es escritor
porque necesitaba una profesión
'sedentaria'.
El jurado del premio lo integraron en esta edición
Alberto Blecua,
Pere Gimferrer,
Juan Marsé,
Carmen Posadas,
Antonio
Prieto,
Carlos Pujol,
Rosa Regàs
y
Manuel Lombardero, éste último en calidad
de secretario.
'Oveja negra' del jurado
Precisamente, el fallo del premio ha estado salpicado
por las duras declaraciones de miembros del jurado
en la jornada previa y el rifi-rafe entre Marsé
y los dos finalistas en la rueda de prensa posterior
al fallo.Si el viernes
Juan Marsé aseguró
que la calidad literaria de las obras finalistas
era 'baja' y a tramos 'subterránea' y que se verían
obligados a votar a la
'menos mala', en
la rueda de prensa volvió a cuestionarla y tras
definirse como la 'oveja negra' del jurado y señalar
que no ha votado a ninguna de las finalistas,
dijo que ya se
'retrató' y no quiso presentarse
como
'aguafiestas'.
Para Marsé, la novela ganadora tiene un ritmo
narrativo
'lento y meticuloso' que llega
a
'impacientar, asegurando que a lo largo del
texto se ve 'la carpintería, las tuberías y las
ínfulas literarias'. De la de Jaime Bayly
dijo que, aunque hay un planteamiento inicial
que le
'interesó muchísimo', pero que no
está
'bién acabado'. 'Son novelas con
buenas intenciones, pero no están bien acabadas',
concluyó.
Juan Marsé afirmó que un premio de las características
del Planeta, el mejor dotado de las letras españolas,
le plantea 'dudas' desde el punto de vista literario.
El escritor dijo que
'hoy soy miembro del jurado,
no sé si seguiré. Si les gusta bien, y si no también'.
Janer, como respuesta, dijo que la obra de Marsé
siempre le ha interesado y que sabe de su
'exigencia'
a la hora de conceder los galardones por su
condición de 'enfant terrible' de la literatura
española. La escritora mallorquina se alegróde
que su novela fuera la
'menos mala' y dijo
que espera que los lectores
'no la consideren
la menos mala, si no una buena novela'.
La directora de la Biblioteca Nacional y miembro
del jurado, Rosa Regàs, reiteró que esperaba
'un nivel más alto' en esta edición del Planeta,
pero aseguró que las deliberaciones han servido
para dar lugar a un
'largo y enconado debate
sobre literatura'.
Tanto Janer como Bayly agradecieron el apoyo a
su carrera de
Pere Gimferrer, miembro del
jurado. Gimferrer recordó que
'son dos escritores
distintos por los que he apostado' recordando
que fue editor de las primeras novelas en España
de Bayly y que ha estado en varios jurados que
han distinguido a Maria de la Pau Janer.
'Estas
novelas confirman esa apuesta', dijo.
Un total de 417 novelas se presentaron esta edición
al Premio Planeta, con una procedencia muy diversa
y un aumento significativo de los originales procedentes
de América del Sur y América Central. España,
con más de la mitad de las novelas presentadas,
lidera la lista.
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