Vargas Llosa apuesta por una historia de amor moderna en
Travesuras de la niña mala
24/05/2006
Ociocrítico
Una
"historia de amor moderna, no condicionada por el amor romántico decimonónico"
constituye el eje en torno al cual gira Travesuras de la niña mala, la última novela de Mario Vargas Llosa, que por primera vez en su larga trayectoria literaria elige esta temática como protagonista. La obra, publicada por Alfaguara simultáneamente en España y en otros 18 países, presenta la extraña relación y los desencuentros de su protagonista, Ricardo, con la 'niña maña' que se prolongan a lo largo de 40 años tomando como telón de fondo Lima, París, Londres y Madrid, principales ciudades en las que el autor peruano ha residido.
Casi 40 años de
"extraordinarias transformaciones en América Latina, en Europa",
son los que recorre Vargas Llosa a través de
Lily
y
Ricardo
, protagonistas de una
"historia de amor en el mundo moderno"
, que transcurre en las ciudades en las que él mismo vivió: Lima, París, Londres y Madrid.
Travesuras de la niña mala
relata la relación sentimental entre Ricardo y Lily, 'la niña mala', que a lo largo de su vida será conocida como la chilenita, la revolucionaria, la mujer del diplomático francés, la esposa del criador de caballos inglés... que busca escalar socialmente.
La historia empieza en su Perú natal en los años 50, pasa al París revolucionario de los 60, que culminó con el Mayo del 68, luego al Londres del movimiento hippie, y termina en el Madrid de la transición y la 'movida' de los años 80, explicó
Vargas Llosa
en una multitudinaria rueda de prensa en la sede madrileña de Alfaguara.
"Tuve el privilegio de vivir en algunas ciudades donde estaban ocurriendo esas transformaciones. (...) Vi cómo París se convertía en la capital de la literatura latinoamericana y de la revolución latinoamericana",
afirmó Vargas Llosa, al evocar largamente su estancia en la Ciudad Luz.
"Ahí se tenía la sensación de que el mundo estaba cambiando y de alguna manera París era el núcleo por el cual se cruzaban todas las corrientes que iban a cambiar a la humanidad y fundamentalmente a América Latina",
dijo el escritor, cuya novela llega al mismo tiempo a España, América Latina -excepto Cuba- y Estados Unidos.
Travesuras de la niña mala
que Vargas Llosa, de 70 años, confesó haber escrito
"con mucha alegría"
a partir de un recuerdo de infancia, tiene una tirada inicial de 300.000 ejemplares en castellano, pero será traducida al griego, al holandés, al inglés, al portugués y al sueco, según Alfaguara.
Pese al recorrido sociológico e ideológico que Vargas Llosa describe en su novela, escrita según su propia definición
"de forma llana, directa y transparente", "no es una novela política. La política aparece de manera marginal".
Su tema central es el amor y su objetivo es "seducir al lector". "
No he tenido que hacer ningún trabajo de investigación, sino cerrar los ojos",
explicó Vargas Llosa pausadamente, como si dibujara cada palabra, antes de asegurar que
"me ha fascinado ver cómo siempre hay una colaboración del inconsciente"
a la hora de encarar un trabajo creativo literario.
"Como en todas las novelas hay una mezcla (...) He volcado mi experiencia"
aunque
"no es una autobiografía ni mucho menos", aclaró inmediatamente el autor, que negó que este trabajo le haya permitido hacer un balance personal. "No, no he hecho un balance (...), pero me ha permitido ver que esas experiencias me dejaron secuelas muy profundas porque las revoluciones más duraderas no son aquéllas que se planearon sino las que fueron resultando (...) como las transformaciones"
en las costumbres que dejó el Londres de los 70, con el movimiento hippie, la cultura de la droga, la aparición de los movimientos gays, y los cambios en la vida sexual, puntualizó.
Vargas Llosa, nacido el 28 de marzo de 1936 en Arequipa, y autor de novelas reconocidas como
La ciudad y los perros
,
Conversación en la Catedral
o
La fiesta del Chivo
, dice que todavía cree en las revoluciones, aunque no necesariamente las que llevan el sello de la izquierda.
"Creo siempre que hay revoluciones por hacer. El día que una sociedad piensa que ya alcanzó lo que quería, eso significa que esa sociedad ha comenzado a retroceder (...) siempre habrá cosas que reformar y corregir, tanto en términos individuales como sociales"
, opinó.
Como suele ocurrir con Vargas Llosa, es imposible que no hable de política, pese a que la directora de Alfaguara, Amaya Lezcano, 'rogó' a la prensa que sólo se le hicieran 'preguntas literarias'. A pocos días de que los peruanos elijan su próximo presidente, Vargas Llosa, ex candidato en las presidenciales de 1990, consideró que el socialdemócrata Alan García
"es el mal menor"
frente al ex militar nacionalista Ollanta Humala, pues con él
"sobrevivirá la democracia"
, que es "
lo que está en juego en el Perú".
"Ninguno de los dos hubiera sido mi elección si hubiera podido escoger como escojo en literatura, lo excelente"
, aclaró con fina ironía el escritor, que confió en que
"aunque muchas cosas han empezado a andar mal en América Latina, todavía no hay razones para desesperar". "Es una falacia decir que América Latina ya optó por el populismo o por el autoritarismo de izquierda. No es verdad, no es cierto. Son casos aislados"
, sostuvo.
"Mi visión no es tan pesimista (...) aunque sí preocupada e inquieta"
, concluyó.
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