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Con
una decoración especial para la ocasión
La Almudena se acicala para su estreno
La
catedral de Nuestra Señora la Real de la
Almudena es la más nueva de España y la
primera de nuestro país consagrada por un
Papa. Ahora, La Almudena, como se la conoce
popularmente, se acicala contra reloj para
batir un nuevo récord: a las 11 en punto
de la mañana del 22 de mayo acogerá, entre
sus columnas neogóticas y bajo su enorme
cúpula de 20 metros de diámetro, la primera
Boda Real de su historia, el enlace del
príncipe Felipe con doña Letizia Ortiz Rocasolano.
Más de 5.500 medios de comunicación de todo
el mundo retransmitirán, a lo largo y ancho
del planeta, la ceremonia (se estima que
los ingresos publicitarios no bajarán de
los 1.060 millones de euros). Medio mundo
se sentará paralizado ante sus televisores
y media España estará en la calle siguiendo
el enlace en directo a través de las pantallas
gigantes que se instalarán en distintos
puntos de la capital. La expectación creada
es enorme. No en vano es la primera boda
real que se celebra en Madrid desde que,
hace 97 años, contrajeron matrimonio Alfonso
XIII y la princesa Victoria Eugenia de
Battenberg, nieta de la reina Victoria,
emperatriz de las Indias, enlace que tuvo
lugar en la iglesia de San Jerónimo el Real,
Los Jerónimos. La catedral de Madrid, que
se estrenará como escenario de una ceremonia
de estas características, ha de estar esplendorosa
para la ocasión que se avecina.
La
Almudena, cuyo primer germen nació en la
mente de Carlos V en 1518 (quería
una catedral que sustituyera a la antigua
parroquia de Santa María), no empezó, sin
embargo, a construirse hasta 1883, cuando
el rey Alfonso XII puso su primera
piedra. La construcción ha durado décadas
y el resultado es un edificio neoclásico
en su exterior y neogótico en su interior,
que resulta bastante desangelado. La misión
de hacerlo más acogedor y atractivo se ha
encomendado al arquitecto Ignacio Vicens.
Vicens es probablemente el mayor experto
que hay en nuestro país en lo que se conoce
como arquitectura efímera. Él fue el responsable
del montaje que se levantó en la plaza de
Colón con motivo de la última visita del
Papa. Aunque no ha dado ningún detalle al
respecto, parece ser que, bajo sus órdenes,
los bancos del interior de La Almudena serán
sustituidos por sillas vestidas situadas
a diferentes alturas y que mirarán hacia
el pasillo, de forma que los invitados quedarán
cara a cara. En los laterales de la catedral,
para aportar calidez a las adustas y altísimas
columnas, colgarán algunos de los más bellos
tapices que posee Patrimonio Nacional. En
cuanto a la decoración floral del interior
del templo, lo más seguro es que corra a
cargo de Pascuà Ortega, responsable también
de la decoración floral del Palacio Real,
donde se celebrará el banquete posterior
al enlace, y sus alrededores.
Pinturas y campanas a punto
Más
galas que lucirá La Almudena en tan importante
día: las pinturas del ábside, un encargo
recientemente hecho a Kiko Argüello,
pintor y fundador de los Neocatecumenales.
Gracias a sus pinceles, los jóvenes contrayentes
y los invitados a la boda podrán admirar
los momentos más importantes de la vida
de Cristo, plasmados sobre fondo
dorado y siguiendo el modelo de los iconos
clásicos: el Pantocrátor, la crucifixión,
la resurrección, Pentecostés, la entrada
triunfal en Jerusalén o la dormición de
María.
También se han remodelado para la ocasión
las campanas de la catedral. Cuando se descubrió
que una de ellas ofrecía un tono disonante
(el problema era que funcionaban con un
viejo sistema de golpeo con martillo y no
volteaban), rápidamente fueron trasladadas
todas a la fundición Campanas Quintana,
de Saldaña, en Palencia, para su rehabilitación.
El día 22 de mayo las campanas no sólo estarán
en perfecto estado de revista, sino que
tendrán un moderno sistema de volteo apoyado
en una estructura metálica, detalle importante
dado que el peso total de las cuatro campanas
se acerca a los 6.000 kilos.
Además, La Almudena estrenará, con motivo
del enlace, otra campana nueva, fabricada
ex profeso por esta fundición. Eso sí, el
sonido conjunto de todas ellas seguirá sin
ser todo lo armonioso que debiera, dado
que se trata de campanas fabricadas para
otras iglesias y trasladadas, a lo largo
de los años, a la catedral. "La armonía
acústica no es igual que si se hubieran
construido todas para el mismo templo",
explican los expertos de Campanas Quintana.
La sobrina de Letizia, dama de honor
Alrededor
de 1.400 personas, invitadas por la Familia
Real, presenciarán la ceremonia desde el
interior de La Almudena. No caben más, y
por eso no se han cursado más invitaciones.
Dado que los novios cancelaron su despedida
de solteros en señal de dolor por los atentados
del 11-M, lo más seguro es que, además de
familias reales y mandatarios de todo el
mundo, acudan a la catedral algunos amigos
íntimos de la pareja. Y, por supuesto, los
familiares directos de la novia. Su única
sobrina formará parte del grupo de niños
que llevarán las arras. También presenciarán
el enlace en vivo y en directo diversos
representantes institucionales españoles,
ex presidentes y algunos ministros que han
formado parte de los últimos gobiernos.
La misa será oficiada por el cardenal arzobispo
de Madrid, monseñor Rouco Varela, y la música
correrá acargo de la Orquesta de RTVE
bajo la batuta de Jesús López Cobos.
Televisión Española distribuirá las
imágenes de la boda a todas las televisiones
del mundo. El programa estará realizado
por el Director de Programas de Entretenimiento
del ente público, Javier Montemayor,
que colaboró con la difunta Pilar Miró
en la retransmisión de las bodas de las
infantas.
Pero todos estos detalles quedarán eclipsados
con el gran secreto que quedará desvelado
ese día: cómo será el vestido de novia de
doña Letizia. Se sabe que el Príncipe
vestirá el uniforme de gala de comandante
del Ejército de Tierra, el mismo que llevó
en la boda de la infanta Cristina,
y que lucirá en la solapa diversas medallas
y condecoraciones que posee, entre ellas
la de la Orden del Toisón (don Felipe
es uno de los caballeros más jóvenes de
dicha orden, desde que su padre le concedió
el Toisón de oro cuando sólo tenía 13 años;
es la más alta distinción que puede ser
otorgada por el Rey de España).
El secreto mejor guardado
Pero del traje de Letizia, como es lógico,
nada se sabe. El modisto encargado de su
confección, Manuel Pertegaz, trabaja
en las últimas semanas en su taller de Barcelona
para tenerlo todo a punto para el día de
la boda. Sólo ha revelado que será entre
blanco y marfil, que no tendrá un gran escote,
que la falda tendrá un gran vuelo y que,
como complemento, la novia lucirá un velo;
características que, verdaderamente, no
ayudan demasiado a imaginar con exactitud
el modelo.
Así
que será la catedral de La Almudena el escenario
donde el misterio quedará desvelado. Aunque
las cámaras de televisión ya permitirán
vislumbrar parte del vestido durante el
recorrido de la novia hacia el templo, el
diseño no quedará totalmente a la vista
hasta que la novia no recorra a pie, del
brazo de su padre, el padrino, el tramo
que separa el Palacio Real de La Almudena.
Tras el enlace, los novios realizarán un
recorrido por el centro de Madrid en su
camino hacia la basílica de Nuestra Señora
de Atocha, donde doña Letizia ofrecerá su
ramo de novia a la Virgen. La familia real
española ha demostrado, a lo largo de los
siglos, una gran devoción hacia la Virgen
de Atocha, que fue proclamada protectora
de la monarquía hace más de 300 años, y
parece que la futura Princesa de Asturias
está dispuesta a mantener esta tradición.
Por cierto que allí, en esa basílica, se
casó, hace ya un siglo, Alfonso XII.
Mientras los novios realizan esta visita,
los invitados a la ceremonia nupcial irán
trasladándose desde la catedral, atravesando
a pie el patio de la Armería, hacia el Palacio
Real, donde esperarán a los novios tomando
un aperitivo.
Especial
Boda Real
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