ASí VEN LA BODA (DIALÉCTICA HEGELIANA Y NUPCIAL)
TITO B. DIAGONAL
Barcelonés de alta cuna y más alto
standing
financiero, muy apreciado en anteriores etapas de este diario, encargado de ilustrarnos sobre los entresijos de las clases pudientes.
La mujer de rojo
Ni siquiera yo, vuestro mentor que ahora, amadísimos y globalizados niños y niñas que me leéis en esta restallante España primaveral, vuelve a ejercer su magisterio de vida y costumbres, me puedo sustraer a la petición de estos chiquitos interneteros de que comente lo que, por definición de la gente de la canallesca, es la madre de todas las bodas, vamos el bodón por antonomasia, que así lo describen mi sobrino
Luis-Edua
y sus amigos del club.
Sé que durante estos tres días que faltan (cuatro si contamos el viernes) mi brillante prosa me ocasionará algún que otro problemilla interno, en el ámbito familiar, que quizá
Damián
, mi redicho
valet de chambre
, en plan anónimo, recopile en uno de esos informes apócrifos al que son tan aficionados los chiquitos estos del tripartito catalán. Lo cierto es que, en el seno familiar, hay división de opiniones sobre la boda de S.A.R. el Príncipe de Asturias con doña
Letizia Ortiz Rocasolano
. Por este motivo, mamá y tía Ágata atraviesan una crisis en sus complejas relaciones personales. Me explico.
Tía Ágata
, la hermana mayor mamá, está absolutamente en contra del casorio. Mi parienta defiende la tradición: los príncipes se casan con princesas y no hay más que hablar. En cambio, mi amada progenitora, es como yo partidaria de la nivelación por arriba: la gente tiene que ir ascendiendo peldaños en la escala social. Y así, desde hace años, mamá, con el entusiasta apoyo financiero de papá (que estas cosas, de una forma u otra, acaban desgravando) se ha caracterizado por montar a todo plan las bodas y primeras comuniones del personal de servicio. Que se casa, un poner, la segunda doncella con el hijo del jardinero (master en empresariales, el chico), pues ¡hala!, expedición de mamá a
El Corte Inglés
, sección casorios, para que la cosa resulte de lo más lucida. Lo mismo cuando, otro suponer, los nietos de Romualda, la cocinera de toda la vida, niño y niña, hicieron la primera comunión, vestidos él de almirante de la Armada andorrana y ella de
Sissi Emperatriz
...
Y ha sido el criterio infalible de mamá el decisivo para que nosotros, los
Bori Diagonal
, nos pronunciásemos favorablemente sobre el enlace del heredero de la Corona de España. Sí, amadísimos y globalizados niños y niñas que me leéis, la nivelación por arriba a escala máxima es ya un hecho. Una joven (bueno, no tanto, aunque tío
Arturo
, hermano de papá, soltero y
bon vivant
, la considera una púber) profesional del periodismo será la Princesa de Asturias. ¡Normal!, al menos para los inquilinos de La Zarzuela. ¿Qué tiene ella que no tengan un bancario (
Jaime Marichalar
) o un exjugador de balonmano metido a empresario (
Iñaki Urdangarín
) los maridos de quienes serán sus infantescas cuñadas?. Y puestos a comparar presencias y prestancias... Letizia Ortiz vestida de rojo es mucho más vistosilla que Marichalar con bufanda de visón y pantalones malvas o Urdangarín en chándal azulgrana, pongo por caso. ¿Por qué -inquiero-una joven de nuestro tiempo no va a poder pasar de los trajes de
Zara
a los modelos exclusivos de
Lorenzo Caprile
? ¿o de los bolsitos de
Tous
a los bolsazos de
Hermès
? ¿o de los zapatos de mercadillo a los manolos de
Manolo Blanik
?... Se trata de la nivelación por arriba.
España entera vibra con la boda... Los cuentos de hadas se hacen realidad... Disfrutad de ello, amadísimos y globalizados niños que me leéis, y a ver si os olvidáis de la política, que para controlar a
Rodríguez Zapatero
-ese recambio que teníamos por si los del PP se pasaban de la raya- ya estamos nosotros.
PEPE CARBALLEIRA
Chapista de Vallecas, hijo de una lavandera del Foro y de un cabo furriel gallego que ya pasó a mejor vida. Es el sentir del pueblo llano sobre el acontecimiento fastuoso que se nos avecina.
El triunfo de la Leti
Una pastizara se han gastado en casa hoy lunes, con todas las cosas éstas del colorín, en forma de revistas de peluquería de barrio obrero que entontecen a las masas cosa mala. Y ella estaba allí, en la boda de Copenhague, vestida de rojo, dando el brazo a su novio.
La hija mayor de la
Paloma
, la periodista que salía al lado de
Urdaci
en aquellos telediarios de Urdaci que nos ponían de los nervios, luciendo palmito y con un aire pijo de caerse de espaldas. Venga perifollos, venga cintajos, colgajos, medallas, chapas, placas y demás parafernalia. ¡Un escarnio a la clase obrera de Dinamarca! Dicen que la presencia de la
Leti
y su novio fue todo un éxito. Que ella cayó muy bien entre todas las testas coronadas o por coronar que asistían al bodorrio del mayor de los hijos de los reyes de por allá. ¡Vamos, que parecía que la nieta del taxista de Vallecas por parte de madre, había andado toda la vida con la nariz vuelta hacia arriba y diciendo
"o sea, tú, fenomenal de la muerte"
!
Y aquí, en España, el pueblo a tragar, que ya nos hemos desconcienciado. Que la gente está encantada con la cosa esta nupcial. Todo el mundo amarrado a la tele, pendientes hasta del último detalle. Y si las cosas siguen así, hasta habrá bofetadas en las Casas del Pueblo y las sedes de CCOO para coger buen sitio el sábado para no perderse detalle en las pantallas de plasma tamaño colcha matrimonio que se han ido instalando.
Y es que el colorín rosa es el nuevo opio del pueblo... ¡Joer, que me lo han dicho en el partido, en España no hay monárquicos, pero todo el mundo es
juancarlista
(del suegro de la Letizia) y luego cada uno de su club de fútbol, de la hipoteca de su casa y de las letras de su coche!.
Además, para acabarlo de arreglar, les ha dado -
peperos
tendrían que ser
Gallardón
y la
Espe
- por poner las calles de Madrid como cuando a mi sobrina
Vanesa de los Remedios
la peinaron el día de su primera comunión. Todo de cintitas, florecicas y chuminadas... Es como cuando sacamos las pancartas a la calle, pero en plan -y que no se me ofendan los compañeros y compañeras gay/bolleros- mariconada total. Y si protestas, pues te hacen callar rápido. Es una cosa de Estado, te dicen, y Madrid va a ser el escaparate del mundo. ¡La leche!
Y, encima, es que no se marcan ni los novios ni los padrinos ningún detalle con el personal.
Aurelio
, que era un cura de aquí, del barrio, muy majo él, hasta que se enrolló con una colombiana (que está de muerte la tía), y ahora trabaja conmigo en el taller, me dijo que antes, cuando el oscurantismo se cebaba en las clases populares españolas, en las bodas reales, al menos, había fuentes de vino en las calles, y se repartía pan y tocino al pueblo. Digo yo que ahora que los príncipes se casan con nietas de taxistas de Vallecas, al menos podrían distribuir cubatas, litronas, aceitunas, berberechos y ganchitos al personal ¿no? ¿O es que no dicen, que lo tengo leído estos días en la prensa, que la boda de
Felipe
con la Leti acercará la Monarquía al pueblo?, pues que se estrenen, coño. Que se vea que hay poderío y amor por el pueblo. Y que se note que ahora, al menos, mandan los sociatas. Porque si la convidada tiene que ir a cuenta de la concejalía de
Ana Botella
, no nos van a dar ni los buenos días.
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