ASí VEN LA BODA (DIALÉCTICA HEGELIANA Y NUPCIAL III)
TITO B. DIAGONAL
Barcelonés de alta cuna y más alto
standing
financiero, muy apreciado en anteriores etapas de este diario, encargado de ilustrarnos sobre los entresijos de las clases pudientes.
Ausentes y presentes
Bueno, ayer los chiquitos estos de aquí, tan críticos ellos, os daban la primicia de cuál será el recorrido de la real pareja, una vez les han echado encima todas las bendiciones archiepiscopales propias del caso. Y la cosa tiene su gracia, como me han hecho observar a la hora del cóctel tanto papá como
tío Arturo
, buenos conocedores de aquel Madrid de antaño, a caballo de la épica zarzuelera y de una revista musical del Teatro Martín.
El paseíllo, amadísimos y globalizados niños y niñas que me leéis, enlaza con la tradición castiza de la Villa y Corte, lo que, sin duda, debería llenar de felicidad y sincero gozo a
Antonio Burgos
, sin ir más lejos. Ya que
"la monarquía
-según me apunta Damián, mi valet de chambre, que está siempre al quite-
es el plebiscito de los siglos"
como dejó escrito
Vázquez de Mella
, pues resulta muy propio unir tradición y modernidad, aunque sea sobre el suave cuero de los asientos de un Rolls Royce megablindado, que siempre resulta más cómodo que un bus turístico. Desde La Almudena al Palacio Real, a través de la plaza de España (espero que haya allí ondeando un banderón como el de Colón, que tome nota el ministro
Bono
), Gran Vía, calle de Alcalá, plaza de Cibeles, paseo del Prado, plaza de Neptuno, Atocha y el regreso por el mismo camino. Una ocasión perfecta para que los
Príncipes de Asturias
saboreen el encanto de lo popular. Y así, en Gran Vía, a la altura de Telefónica, podrían bajarse a la ida para tomar en cafelito en la vecina calle de la Ballesta, por aquello de hacer realidad lo de la monarquía de todos, claro... Y, en Cibeles, para seguir con la cosa plebeya, podrían ondear una bufanda del Real Madrid, ahora que, como me cuenta el entrañable
Tato Ganduxer
, los galácticos andan de capa caída. Luego, una paradita para hacerse una foto delante del Museo del Prado y proseguir hasta Atocha.
A la vuelta, la primera parada principesca podría ser en Neptuno, con bufanda rojiblanca (tributo al Atlético de Madrid, huérfano de
Jesús Gil
) para seguir calle Alcalá abajo, hasta la Gran Via, donde podrían detenerse para recibir en Chicote un agasajo postinero con la crema de la intelectualidad (a esas horas, ya más o menos beoda) y, cumplido el trámite, ya en Callao, acercarse a la sede de la Asociación de la Prensa, para que la ya entonces Princesa de Asturias, doña
Letizia Ortiz
, pueda saludar a sus colegas e, incluso, soltar una nostálgica lagrimita en recuerdo de las últimas elecciones gremiales, ya que ella, con su firma, avaló la candidatura de
Giménez Alemán
, en la que figuraba
Fernando Jáuregui
. Y, de ahí, a degustar el banquete...
Y en el banquete estarán todos o casi todos. Porque, como no hay rosas sin espinas, algunas ausencias ensombrecen el alegre y feliz panorama nupcial. Efectivamente, según me ha comentado telefónicamente mi amigo
Lord Collingwood
, desolado, el buen hombre, H.R.M. the
Queen Elisabeth the Second
, Reina de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Defensora de la Fe y Cabeza de la Commonwealth, no estará presente en el enlace matrimonial del heredero de la Corona de España. Ya es definitiva su ausencia. Como también es definitiva de
Mohamed VI
, Rey de Marruecos, Sombra de Alá sobre la Tierra, Comendador de los Creyentes y descendiente del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones sean con él). La más british de todas las british y el más alauita de todos los alauitas coinciden en su ausencia con
Joan Puigcercós
de ERC,
Gaspar Llamazares
de IU, los vascos del PNV o
José Antonio Labordeta
de la Chunta Aragonesista. ¿La Queen más Queen y Mohamed, hermano pequeño de
don Juan Carlos
se han hecho republicanos?. Espero que ni Dios ni Alá permitan tal cosa. ¡Menos mal que seguro que tendremos por Madrid a
Alberto
, el príncipe heredero de Mónaco!
PEPE CARBALLEIRA
Chapista de Vallecas, hijo de una lavandera del Foro y de un cabo furriel gallego que ya pasó a mejor vida. Es el sentir del pueblo llano sobre el acontecimiento fastuoso que se nos avecina.
El paseíllo
Hombre, pues parece que el sábado puede llover aquí en Madrid cosa mala. Que andan los meteorólogos diciendo que hay un ochenta por ciento de posibilidades que San Pedro abra los grifos de arriba y la cosa de la boda de la Leti salga chunga. Anoche anduvimos el Aurelio y yo tomando unas cañas con gente de Unidad Cívica por la República y están encantados con lo del más que posible aguacero. Cuando ya íbamos por la tercera ronda, uno de ellos que es profesor de instituto, le dijo al Aurelio que a ver si se marcaba unas rogativas más, que como había sido cura, seguro que sabría hacerlo. Y en esas estamos.
El compañero
Gaspar Llamazares
, en plan pico de oro, largaba ayer que
"se está convirtiendo una boda en un acto de adhesión cortesana a la monarquía"
. Vamos, que alguien se está pasando como veinte pueblos en el manejo del botafumeiro. Y habrá que estar de acuerdo con lo que dice nuestro querido dirigente, faltaría más. Que una cosa es que se case la
Leti
, la nieta del taxista de Vallecas, con el zagal de los Borbones y otra cosa distinta es que tengamos que tragar con todo.
Por ejemplo, el paseíllo. Que tiene guasa, en el caso del príncipe
Felipe
, precisamente. Nada más casados, y sin tomarse ni una cañita, ni darles tiempo para aliviarse después de hora y media de ceremonia, te me los mandan de viaje en plan guiris, Gran Vía arriba, Gran Vía abajo... Calculo yo que lo del paseíllo alguien lo ha debido organizar en plan viaje exótico o deporte de aventura. Yo no sé si llevarán en el pedazo de coche que les pagamos entre todos unas casettes con auriculares para que les vayan diciendo
"ante ustedes el edificio Torre de Madrid... Ahora, a la derecha, la plaza del Callao... Enfrente tienen Sus Altezas Reales la fuente de la Cibeles"
, y cosas así, como cuando se llevan a los jubilatas de excursión en autobús a Aranjuez, mismamente.
Y decía yo que, en el caso del príncipe Felipe, tiene guasa lo del recorrido, porque nunca se ha dejado ver demasiado por el Madrid popular (popular de pueblo, porque en el otro, en el popular de PP, o sea, en el barrio de Salamanca, donde los pijos, no hay discoteca que no conozca el novio de la Leti). ¿No dicen por ahí que es importante que el pueblo conozca a los príncipes? Pues se podrían marcar un paseíllo como más apañado, ¿no? Haberlos llevado a Vallecas, a Lavapiés, a Carabanchel, a Villaverde. Incluso, a Aluche. O a Entrevías, que allí sabrían lo que es vivir con lo justo.
Y es que todos estamos de acuerdo (a ver qué remedio) en que los príncipes deben darse a conocer al pueblo, pero también, vamos digo yo, el pueblo debería ser conocido por los príncipes. Seguro que al
Ruiz Gallardón
, el alcalde pepero, se le habrá ocurrido que todos los que estén haciendo bulto detrás de las vallas, lleven una pegatina con su nombre. Así, al menos, hacemos el paripé de que los príncipes tengan la oportunidad de conocer a los ciudadanos. Yo creo que otra solución -que ya no viene de un gasto más-sería la de que
José Luis Moreno
, el baranda de
Noche de Fiesta
, se hiciese cargo de la organización del recorrido de los novios. Eso sí, con el freno bien pisado, porque este es capaz de sacarnos a la Leti en tanga y al Felipe en gayumbos. Causaría más de un soponcio, pero el éxito sería de los de aquí te espero. Pero como me dice el
Aurelio
, al leer estas líneas, conviene que no vayamos por ahí dando malas ideas. ¿Malas ideas? Pues parece una idea buenísima. No sé si con ella ayudaríamos a la causa republicana, pero seguro que ese día, TVE se hacía con toda la audiencia de España y de parte del mundo. Puestos a hacer popular a la monarquía, nada mejor que la tele en horario estrella.
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