Preparadooos... Listooos...


Rosa YOESTE (Madrid)

¿Ya tienen sus balcones adornados con banderas de España y pósters de los felices contrayentes? ¿Han pedido ya la vez a los 1.200 millones de personas que, según se espera, serán testigos del sí, quiero principesco gracias a la televisión? ¿Saben ya cómo se desarrollará la ceremonia? Sincronicen sus relojes y tomen nota de cómo será el primer enlace real del siglo.

Los primeros invitados empezarán a llegar a la catedral a partir de las 9 de la mañana, aunque la pequeña pantalla empezará a transmitir datos e imágenes relacionadas con el acontecimiento desde una hora antes. Un autobús recogerá a los 1.400 asistentes a la boda en el paseo de Camoens para transportarles hasta La Almudena. Para las 10.40 ya deben haber llegado todos.

Además de los invitados oficiales, la Casa Real, que quiere que el enlace sea un acto muy cercano a los ciudadanos, ha decidido abrir el Patio de Armas al público a las 7 de la mañana. Desde allí podrán seguir la ceremonia las 5.000 personas que lleguen primero, por razones de espacio. Para acceder al recinto será necesario mostrar el DNI.

Los invitados de menor rango entrarán por la puerta lateral del templo que hay en la calle Bailén, mientras que las personalidades más ilustres accederán por la alfombra roja situada ante la entrada principal. Ese paseo ha sido protegido por un toldo, ante la posibilidad de que caiga algún chubasco a lo largo de la mañana.

La familia real empezará a entrar a las 10.45 desde el Palacio Real, recorriendo a pie los 200 metros que separan este edificio de la catedral, y lo hará en orden inverso a su rango: primero los duques de Calabria, luego los duques de Soria, más tarde los duques de Palma y los de Lugo (es decir, las infantas y sus maridos) y, finalmente, el Rey, acompañado de la infanta Pilar, el príncipe de Asturias con la Reina y, en último lugar, la novia, del brazo de su padre. Ése será el momento en que se desvele el gran secreto del año, el vestido de novia que el modisto Manuel Pertegaz ha diseñado para doña Letizia.

En el interior del templo, la música habrá empezado a sonar a las 10.15, aunque no será hasta las 11 en punto (si la novia no se retrasa tal y como dicta la tradición) cuando comience la ceremonia religiosa, que estará dirigida por el cardenal Rouco Varela y dos auxiliares. Los novios estarán sentados frente al altar; a su izquierda, en una de las naves laterales, estará la familia real y los familiares del Rey, y a su derecha, en la otra nave lateral, los familiares de doña Letizia, los testigos del enlace, y los amigos y compañeros de los novios.

En la nave principal, los primeros puestos corresponderán a los representantes del Estado español, del Gobierno y de las comunidades autónomas, a la derecha; a la izquierda, los jefes de Estado y de Gobierno de otros países y los representantes de las distintas casas reales. Más atrás se sentarán los ex presidentes de Gobierno y diplomáticos extranjeros y, al fondo, los ex ministros, rectores de universidades, representantes del mundo empresarial y de los medios de comunicación, etc.

Todos ellos serán testigos del sí quiero del príncipe Felipe y doña Letizia, a partir de entonces convertida en Princesa de Asturias. La fórmula que emplearán se mantiene en secreto; lo que sí se sabe es que las arras que se entregarán son 13 monedas de oro de la colección del Banco de España. La más antigua data de los tiempos de los Reyes Católicos y la más reciente del reinado de Alfonso XIII.

A las 12.30 habrá terminado, previsiblemente, la ceremonia religiosa. La familia real saldrá de la catedral en orden inverso al que entró, comenzando por los flamantes esposos, seguidos de la Reina y el padre de la novia, el Rey y la infanta Pilar, etc. Para esa hora se prevé cielo nuboso y chubascos, con posibilidad de tormentas, y vientos racheados. La temperatura oscilará entre 16º y 18º.

Los Príncipes de Asturias iniciarán el recorrido por la capital a bordo de un Rolls-Royce Phantom IV, un modelo del que sólo existen 18 unidades, todas ellas pertenecientes a reyes, príncipes y jefes de Estado. El vehículo irá protegido con un cristal blindado en la parte trasera, de forma que los espectadores puedan ver a los recién casados y éstos, a su vez, estén protegidos de eventuales (aunque improbables, dadas las extremas medidas de seguridad) ataques.

Su primer destino tras el enlace será, pasando por el bosque de los ausentes tras los atentados del 11-M, la basílica de Atocha. El cortejo estará precedido por agentes motorizados de la Guardia Real, a los que seguirán coraceros a caballo y la Guardia Urbana a caballo. Tras el coche de la pareja se situarán los lanceros a caballo. El itinerario ha sido engalanado con 150.000 flores blancas, rosas, amarillas y plateadas, con banderolas y con gallardetes. En algunas partes del trayecto habrá incluso música variada. Y eso sin contar con los miles de abanicos y banderas que cuelgan de los balcones de los ciudadanos.

En la basílica de Atocha, doña Letizia ofrecerá a la virgen su ramo de novia, según una antigua tradición de la familia real. Rouco Varela rezará una plegaria y el coro de la Fundación Príncipe de Asturias se hará cargo de la música.

A las 13.30, los Príncipes de Asturias iniciarán el regreso al Palacio Real, donde ya les estarán esperando sus invitados tomando una copa y aperitivos. Cuando lleguen, a las 13.45, serán recibidos por gaitas asturianas. Se espera que los recién casados salgan a un balcón para saludar a los madrileños y darse el esperado beso para la posteridad.

Tras realizarse las fotografías oficiales en el interior de palacio, comenzará a servirse el almuerzo a las 14.30 en el patio del Príncipe y en las galerías contiguas de la primera planta del edificio. El menú, a cargo de Jockey, y el postre, elaborado por el pastelero alicantino Francisco Torreblanca, serán servidos por la Guardia Real. En el patio del Príncipe habrá 103 mesas, además de la presidencial, bajo una gran carpa con focos que simularán la luz diurna; en las galerías habrá otras 26 mesas. Sólo la mesa presidencial tendrá vajillas, cuberterías y cristalerías de los fondos de Patrimonio Nacional. El resto del menaje será alquilado.