La última adoración nocturna


Ociocrítico (Madrid)

La Glorieta de Cibeles y todas las calles de sus alrededores, especialmente el Paseo del Prado y Alcalá, fueron este jueves escenario de una situación de colapso y caos circulatorio a causa de los miles de madrileños y turistas que se desplazaron hasta el centro de la capital para admirar la iluminación que, con motivo del enlace del Príncipe de Asturias y Doña Letizia Ortiz, tiñó de colores las fuentes y los edificios más emblemáticos de la ciudad. El anuncio de que, por motivos de seguridad, se retiraría este viernes la iluminación, disparó el interés de los madrileños por contemplar el espectáculo de luces y colores del centro.

Si el centro de Madrid se encontraba en las noches anteriores más transitado de lo habitual, este jueves fueron miles aquellos que aprovechan la ocasión de fotografiar y recorrer la Plaza de España, Gran Vía, Alcalá, Cibeles, Neptuno, el Paseo del Prado o Atocha, lugares todos ellos envueltos desde la noche de lunes y hasta el jueves en tonos amarillos, azules, platas y rosas.

Pasadas las diez de la noche una riada de madrileños se desplazaba desde Colón hacia Cibeles. Al llegar a la glorieta y unirse a los paseantes provenientes de otras arterias, se daba una situación de colapso, que imposibilitaba el tráfico. Apenas algunos pocos coches conseguían atravesar la plaza, gracias a la asistencia de los agentes de la Policía Municipal.

La subida desde Cibeles por la calle Alcalá estuvo en repetidas ocasiones cortada por miles de personas que ocupaban toda la calzada. El Paseo del Prado también sufrió momentos de colapso, con dificultades para caminar los transeúntes, que se veían obligados a pisotear el césped, ajándolo. "Está todo precioso, pero es que no se puede ni andar, y yo tengo que llegar a casa de mi novio", se quejaba Ana K., madrileña de 25 años, que no obstante reconoció haberse detenido a tomar una par de fotos.

Igualmente, algunos conductores renunciaban a avanzar y se limitaban a tomar instantáneas desde sus vehículos -buena parte de ellos con cámaras de sus teléfonos móviles-. El Príncipe Felipe y Letizia Ortiz recorrerán esas mismas calles del centro de Madrid el próximo sábado una vez finalizada la ceremonia nupcial en la catedral de La Almudena, antes de regresar al Palacio Real para el almuerzo que celebrarán con sus 1.400 invitados. En ese momento, los focos que deleitaban a los paseantes habrán sido sustituidos ya por ornamentación floral y textil.

Parte de bajas por el caos y el colapso

Efectivos de Samur atendieron a más de cincuenta personas aquejadas de lipotimias y crisis de ansiedad en el centro de Madrid, en plena situación de caos ante la gran aglomeración de madrileños y turistas que colapsaron algunas de las principales arterias de la ciudad. Todas las personas atendidas por los profesionales sanitarios fueron dadas de alta en el momento, informó a Europa Press un portavoz de Emergencias Madrid.

La Glorieta de Cibeles y todas las calles de sus alrededores, especialmente el Paseo del Prado y Alcalá, fueron escenario de una situación de colapso y caos circulatorio a causa de los miles de madrileños y turistas que se han desplazado hasta el centro de la capital para admirar la iluminación que, con motivo del enlace del Príncipe de Asturias y Letizia Ortiz, tiñe de colores las fuentes y los edificios más emblemáticos de la ciudad.

Si el centro de Madrid se encontraba en las noches anteriores más transitado de lo habitual, esta noche son miles aquellos que aprovechan la ocasión de fotografiar y recorrer la Plaza de España, Gran Vía, Alcalá, Cibeles, Neptuno, el Paseo del Prado o Atocha, lugares todos ellos envueltos desde la noche de lunes y hasta la del próximo viernes en tonos amarillos, azules, platas y rosas.