Los Príncipes de Asturias son recibidos en Zaragoza por miles de personas


Ociocrítico (Madrid)

Tras su paso por Cuenca y por la ciudad localidad turolense de Albarracín, los Príncipes de Asturias visitaron Zaragoza. Más de 6000 personas les esperaban en las inmediaciones de la Basílica del Pilar desbordando todas las previsiones. Don Felipe y Doña Letizia pidieron a la Virgen "por nuestro matrimonio y por todos" y confiaron en "volver pronto". Después durmieron en el parador de turismo de Sos del rey Católico
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Cientos de personas aguardaron durante horas ante el altar de la Virgen y llenaron las inmediaciones hasta formar una multitud de varios miles que inundó la Plaza del Pilar hasta la marcha de Sus Altezas Reales. Las previsiones de público se desbordaron.

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía abrieron un pasillo desde la fachada posterior de la Basílica, frente al río Ebro, hasta el comulgatorio ubicado frente al altar, que tuvo que ser retirado por razones de seguridad, tramo que Don Felipe y Doña Letizia recorrieron saludando personalmente a numerosas personas a las que sonreían y agradecían sus felicitaciones por la boda celebrada el pasado sábado, 22 de mayo, en la catedral de La Almudena de Madrid.

Los Príncipes pidieron a la Virgen "por nuestro matrimonio y por todos los matrimonios", tras ser recibidos por el presidente del Cabildo Metropolitano de Zaragoza, don Antero Hombría, quien les abrió paso hasta el camarín donde se encuentra la Virgen con el manto de la reina María Cristina, tatarabuela del Príncipe Heredero.

Don Felipe, vestido con pantalón vaquero, zapatos planos y camisa de cuadros, se arrodilló ante la Virgen y besó el manto, al igual que Doña Letizia, quien acudió a la Basílica con pantalón vaquero, mocasines y una gabardina tres cuartos de color blanco. Don Antero Humbría entregó a Sus Altezas Reales dos cintas de la Virgen del Pilar, muy populares en Aragón, y una estampa de la Virgen, ofrecidas por fieles de la capital aragonesa.

El manto que lucía esta tarde la Virgen fue bordado por la propia Reina María Cristina, esposa de Alfonso XII, y fue restaurado a finales del pasado siglo XX. Es de terciopelo blanco y representa el anagrama de la Virgen con la Corona Real sobre la empuñadura de un bastón de mando. Este manto se pone el domingo de Cristo Rey y en ocasiones extraordinarias siempre relacionadas con la Familia Real.

Asimismo, ambos escribieron unas líneas en el Libro de Oro de la Sacristía "pequeña", que rubricaron, para dejar "testimonio" de "nuestra devoción a la Virgen, Patrona de España" y para "pedir ante ella por nuestro matrimonio y por todos los matrimonios". De este modo dejaron la huella de su "corta visita, improvisada y privada, además de muy emotiva", tras lo que confiaron en "volver pronto", informan fuentes de la Basílica.

Desde el Cabildo señalaron que "es un honor" recibir a Sus Altezas Reales, puesto que la Basílica del Pilar "desde siempre ha estado relacionada con la Monarquía", y la Casa Real se ha acercado a la Virgen "como unos fieles más". Después sus Altezas Reales abandonaron la Basílica caminando hasta la altura del Club Náutico de la capital aragonesa. Después se subieron en un coche oficial que les trasladó a un lugar privado.

Esta visita de los Príncipes a Zaragoza es privada, por lo que no ha habido recepción oficial por parte de las autoridades aragonesas, si bien el alcalde, Juan Alberto Belloch, y el primer teniente de alcalde, Carlos Pérez Anadón, asistieron a la visita a la Basílica. El alcalde dio la bienvenida a la pareja y les ofreció su colaboración, detalle que ellos agradecieron.

Don Felipe y Doña Letizia llegaron a Aragón esta mañana, concretamente al municipio turolense de Albarracín, que diversos representantes de la Casa Real han visitado en otras ocasiones. Allí visitaron la catedral, el Museo Diocesano y el Palacio Episcopal, y almorzaron migas y productos de caza en el restaurante Casa de Santiago.

Tras esta fugaz visita, miles de zaragozanos conservan --"emocionados"-- instantáneas de la pareja, de Don Felipe y Doña Letizia, a quienes se les ha visto "muy felices, como cualquier pareja de recién casados". Los vecinos de la capital aragonesa guardan ya las imágenes robadas a los Príncipes de España, que han optado por visitar varias localidades y ciudades del país antes de emprender viaje a Jordania, donde se desarrollará la luna de miel.