| Catarros y
resfriados El catarro común es una infección vírica del aparato
respiratorio, que se contagia fácilmente a través del contacto directo con objetos
o a través de gotitas de saliva lanzadas al hablar o al estornudar. El período
de incubación dura entre 24 y 72 horas. Tras este tiempo comienzan a aparecer
los primeros síntomas. Son: - Congestión nasal, con progresivo
aumento de la mucosidad. - Dolor de garganta. - Tos seca.
- Sensación de cansancio, sin llegar a ser el malestar general propio de
la gripe. - En ocasiones, dolor de cabeza y fiebre. En los niños
pueden aparecer molestias en los oídos, provocando otitis media. Su duración suele
ser una semana, aunque en ocasiones se puede alargar un poco más. Aunque no existe
un tratamiento específico para curarlo, se recomienda: - Reposo en cama.
- Beber abundantes líquidos para evitar la deshidratación. Los zumos
de frutas y los caldos son los más recomendables. Algunos consejos importantes
que conviene seguir: - Lavarse bien las manos. - Utilizar
pañuelos desechables. - Taparse la boca al toser y estornudar para prevenir
contagios. - Evitar los ambientes cargados y por supuesto, el tabaco.
- Protegerse del frío y no exponerse a cambios bruscos de temperatura.
- Humidificar el ambiente y realizar inhalaciones de vapor para mantener
las vías respiratorias húmedas. - En los niños pequeños es útil lavar
las fosas nasales con suero fisiológico. |