Envejecer: un ejercicio saludable

Consecuencias sociales del avance de la ciencia biomédica

Dr. José Antonio GUTIÉRREZ FUENTES
Asesor médico y científico del Departamento de Relaciones Institucionales de Laboratorios Lilly y ex director general del Instituto de Salud Carlos III.

El perfil de la población actual en los países industrializados está cambiando rápidamente por la menor tasa de la natalidad y la cada vez mayor expectativa de vida, gracias fundamentalmente a los avances científicos y biomédicos.

En el envejecimiento de la población (la ola etárea) ven muchos una nueva situación de tintes alarmantes. Sin embargo, lejos de estar ante una catástrofe, creo que este cambio actuará como inductor de una "destrucción creativa", haciendo que muchos servicios y productos familiares se consideren obsoletos y que otros (algunos ni siquiera imaginados), por el contrario, sean considerados necesarios y deseados. Todo ello habrá de suponer un nuevo y gran estímulo para la innovación, la renovación y el crecimiento económico.

Pensemos en el sector financiero, en el de la vivienda, en las comunicaciones, el ocio, recreo y entretenimiento, el turismo, etc. Todos ellos se verán abocados a rediseñar sus ofertas haciéndolas más atractivas a las personas mayores.

Cuando uno de cada cinco europeos sobrepase los 65 años, ¿seguirán orientándose las producciones cinematográficas solo a los veinteañeros? ¿Se dará por enterado el sector de la música? ¿Lo harán los publicitarios? Como mínimo, parece razonable que nuestro espectro de oferta cultural se amplíe más allá de la juventud.

De hecho, es difícil identificar un sector que no vaya a notar este irresistible estímulo para cambiar y crecer. Por el contrario, es fácil identificar cual será el sector que se verá llamado a liderar este cambio y crecimiento de la economía. El papel corresponderá a los sectores relacionados con los cuidados de la salud y el avance de la biomedicina.

El descubrimiento y decodificación del DNA, que dio comienzo en los años 50, ha lanzado la nueva genómica y disciplinas relacionadas, que están permitiendo conocer cada vez mejor los procesos biológicos a nivel de sistemas, a nivel celular, o a nivel molecular.

Según aprendemos más sobre los procesos fundamentales responsables de diferentes enfermedades, estamos empezando el desarrollo de nuevas medicinas que harán que los que hoy contemplamos como grandes avances, queden relegados. Otras tecnologías biomédicas, como la diagnóstica, técnicas de imagen, productos sanitarios, práctica quirúrgica, etc., están viviendo cambios así mismos revolucionarios.

La consecuencia inmediata será el continuo avance en nuestra capacidad para diagnosticar, tratar y curar muchas enfermedades, e incluso predecirlas y prevenirlas.

Según continúa el crecimiento de este arsenal, se produce un bombeo inducido de recursos hacia otros sectores como son el químico, el de maquinaria herramienta, e quitamiento de laboratorios, etc. Las compañías biomédicas son grandes consumidores de tecnologías de la información. En realidad, todo lo que viene sucediendo no sería posible sin el tremendo aumento e importancia de la capacidad de computación, desde las primeras fases del descubrimiento de moléculas activas hasta las últimas fases del desarrollo clínico.

Paralelamente, los avances fundamentales en la biomedicina y la biotecnología van hallando nuevas aplicaciones, y ocasionando trasformaciones en otros sectores fundamentales, como el agrícola y de producción de alimentos, control medio ambiental, materiales científicos, y otras muchas.

Los efectos positivos del envejecimiento de la población sobre la economía son ya profundos. Se han creado multimillonarios fondos de pensiones y se han abierto numerosas cuentas personales y seguros de jubilación. Impuestos específicos fluyen hacia las arcas públicas, y cada año varios millones de personas han encontrado trabajo en los sectores relacionados con el cuidado de la salud.

Y, por supuesto, cada año que pasa, el resultado es una más larga expectativa de vida saludable para millones de personas.

Vamos, en definitiva, hacia lo que alguien ha llamado la nueva "economía de la salud". En la actualidad en los EEUU los sectores relacionados con la salud son responsables hasta del 30 por ciento del crecimiento del PIB, y de casi el 45 por ciento de los nuevos empleos creados.

Un reciente número de Health Affaire se dedica a documentar esta creación de valor. En él, economistas punteros demuestran que las nuevas tecnologías médicas se pagan por sí mismas reemplazando a tratamientos menos efectivos y más costosos, preservando millones de jornadas productivas que de otras forma se perderían por enfermedad y discapacidades, y finalmente recuperando y añadiendo años de vida a millones de individuos.

Parecía que la "economía de la salud", lejos de ser algo temible debe ser algo a cultivar. En palabras de Michael Mandel, en un reciente artículo en Business Week, "si en los años 90 la revolución de la información propulsó la primera década de la nueva economía, la segunda década de ésta puede venir marcada por la revolución en los cuidados de la salud".

Está en lo cierto. La producción de bienes y servicios para atender los requerimientos de salud, puede actuar como locutora de la economía. El mensaje de la ola etárea es que estos bienes y servicios son los que la nueva sociedad necesita y va a demandar cada vez más.

Puestos todos estos efectos en perspectiva, creo que se dan todas las razones para ver el futuro con esperanza, e incluso con optimismo. Ello no quiere decir que la nueva situación no comporte retos. Dar más años a la vida, aun con menores discapacidades, significa que como sociedad deberemos hallar fórmulas para asistir al número creciente de personas mayores, y que ello consumirá recursos.

En definitiva creo que podemos aseverar que envejecer es un ejercicio saludable, en primer lugar para el que lo practica, pero también porque en términos socio-económicos la ganancia neta, la contribución positiva, debe superar con creces los costos. Más aún, puede ser la llave que nos conduzca hacia un mundo de mayor prosperidad y un mundo mejor para todos.

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