Ciberchavales

Internet ofrece claras ventajas en el campo de la educación, pero puede resultar un arma de doble filo, sobre todo con los más pequeños. Los chicos habituados a utilizar el ordenador durante mucho tiempo son más capaces de manejar multitareas e información visual. El cerebro joven es maleable, cambia rápidamente en respuesta a los estímulos. Los menores son el grupo más vulnerable de los usuarios de la red. Son víctimas potenciales de actividades ilícitas como tráfico de niños, pornografía o prostitución infantil. Además tienen fácil acceso a contenidos desaconsejables que pueden afectar negativamente a su desarrollo físico y mental.

Consejos para proteger a los niños

El mejor método de prevención del manejo pernicioso de Internet pasa por la educación y la sensibilización. Para eso es necesario enseñar a los niños a actuar de forma correcta ante una situación delicada o incómoda.

Existe una serie de reglas del cuidado de Internet que pueden ser útiles:

- Los padres deben hablar con los hijos sobre lo que pueden y no pueden hacer mientras navegan por la red. Hay que acostumbrarles a pedir permiso antes de usar internet. También hay que crear un ambiente de confianza que propicie el avisar a los mayores de la presencia de páginas que incomoden.

- Los más jóvenes tienen que saber que no deben dar información personal a nadie, aunque les ofrezcan un premio o un regalo a cambio.

- Tener presente que en los chats puede haber personas que no digan la verdad, que en realidad no son quien aparentan ser y que tal vez resulten peligrosas.