Hipertensión

Más que una enfermedad, la hipertensión es causa de diferentes enfermedades. Combinada con la diabetes, o con la obesidad, puede convertirse en una auténtica bomba de relojería.

Además, es un "enemigo silencioso". Puede estar atacando a nuestro corazón durante años sin que presentemos ningún síntoma. De ahí su peligrosidad: existe el riesgo de que dañe nuestros órganos sin nosotros sospecharlo.

Por eso se recomienda medir la tensión arterial al menos una vez al año a partir de los 25. A partir de los 65, los controles deben ser más periódicos. Hasta los 50 años, son las mujeres las que menos hipertensión padecen. Pero a partir de los 65, la tendencia se invierte.

La hipertensión no tiene curación, por eso hay que acostumbrarse a la medicación para toda la vida.

CONSEJOS

-Hay que restringir el consumo de sal y aumentar la ingesta de alimentos naturales

-Obligatorio dejar el alcohol y el tabaco

-Practicar ejercicio regularmente, sobre todo natación y pasear. Hay que evitar los ejercicios violentos, como las pesas

-No está de más aprender a tomarse la tensión en casa

-Descansar y dormir bien para controlar el estrés. Las situaciones de ansiedad son muy perjudiciales. Contribuyen a liberar adrenalina, que aumenta la frecuencia cardíaca.