Primeros auxilios

Puede que alguna vez se encuentre un accidente y quiera ayudar. En ese momento tendrá que actuar con calma y dentro de los límites para los que está preparado. Lo importante es transmitir mucha paz y ponerse en contacto con los servicios de emergencia.

No tenemos que confundir el concepto "primeros auxilios" con el de "tratamientos médicos". Los primeros auxilios son medidas de emergencia.

¿Qué orden de actuación debemos seguir hasta que llegue la atención especializada?:

-Verificar el pulso y la respiración, los reflejos y el nivel de conciencia. Evite mover a los heridos, a no ser que sea absolutamente necesario para su seguridad.

-Tranquilizar a la víctima y retirar cuerpos extraños de la boca y la garganta para que pueda respirar. Afloje su ropa y en caso de vómito, ladee su cabeza. No le de líquidos aunque se lo pida.

-Intente distinguir el tipo de lesiones: contusiones, heridas, hemorragias, quemaduras...

-En caso de hemorragias, aplique un torniquete. Consiste en ligar el miembro herido fuertemente con una cuerda o pañuelo. En caso de fractura, inmovilice el miembro. Si puede, limpie las heridas más superficiales.

-Recuerde que es muy importante informar a los servicios de urgencias de lo que ve. De esa información depende la calidad de medios humanos y materiales que envíen.

El papel del auxiliador no es el de reemplazar a los servicios sanitarios. Su función consiste en proporcionar las medidas estrictamente necesarias para un correcto transporte del herido. Por eso hay que mantenerse tranquilo, actuando rápidamente pero sin perder la calma. De esta primera actuación depende en gran medida la evolución posterior del herido.