Cómo se va a curar la enfermedad de Alzheimer


J. Manuel MARTÍNEZ LAGE
Profesor y Consultor de Neurología, Unidad de Trastornos de Memoria, Clínica Universitaria de la Universidad de Navarra.

Allá por el año 2025 es posible que se refieran a la enfermedad de Alzheimer como " aquella terrible enfermedad del pasado siglo XX ". No es una quimera pensar ya hoy que la ciencia va a conquistar esta pavorosa enfermedad que destruye el cerebro, caricaturiza cruelmente a las personas mayores, crucifica a sus familias y rompe la ecología de la sociedad.

Los fármacos autorizados para tratar el Alzheimer mejoran significativamente la memoria, el ánimo, la conducta y el funcionamiento diario de los enfermos aliviando la carga de los cuidadores y reportando ventajas económicas en los altísimos costes de esta enfermedad. Su mecanismo de acción consiste en aumentar la cantidad de acetilcolina en el cerebro, sustancia que falta en el Alzheimer. No curan la enfermedad pero mejoran a los enfermos y hacen que el proceso no avance tan aprisa. Otros fármacos mejoran a los enfermos que están en fases avanzadas y graves. Actúan evitando más muerte de neuronas por efecto tóxico de una sustancia llamada glutamato que existe en exceso en el cerebro de las personas con Alzheimer.

Lo que curará de verdad el Alzheimer será impedir que se forme en el cerebro la proteína responsable de todo el daño que ocurre en este proceso: pérdida de contactos de unas neuronas con otras (sinapsis), de las prolongaciones o ramificaciones de las neuronas (neuritas), muerte de neuronas a millares y una gran reacción inflamatoria alrededor de los cadáveres de cada neurona. Esa proteína criminal se llama amiloide. Es un compuesto químico constituído por la unión de unos 40 o 42 aminoácido, es decir compuestos orgánicos que tienen grupos carboxilos y aminos. La proteína amiloide proviene de un precusor con más de 700 aminoácidos por la acción de un fermento (enzima ) que lo desdobla de manera aberrante.

Por tanto, si se evita la acción del fermento nocivo, ya no habrá producción de amiloide tóxico para las neuronas y responsable de su muerte. Aquí está la clave para curar el Alzheimer. En este sentido, hay varias empresas farmacéuticas, que ya han descubierto agentes que inhiben la acción de los fermentos responsables de la formación y agregación de amiloide.