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Madrid baila clásico,
moderno y rock al ritmo de Pink Floyd Ballet
Ociocritico (Madrid)
Continúan los espectáculos musicales
basados en grupos legendarios. Los bailarines
del Tokio Asami Ballet presentan por primera vez
en España el espectáculo Pink Floyd Ballet,
de Roland Petit. Lucía Lacarra, como bailarina
invitada, se sube al escenario del Matadero de
Madrid los días 2, 3 y 4 de agosto para bailar
en este montaje, que fusiona el baile clásico
y moderno con el rock del legendario grupo. Hace
casi seis años que la artista vasca no actuaba
en la capital.
El coreógrafo francés reestrenó en 2004 Pink
Floyd Ballet, un espectáculo ideado en 1972
y que se estrenó un año después en la Salle Valiers
de Marsella, con la música en directo del grupo.
El ballet combina la música del grupo británico
con la danza en sus más diversos estilos, desde
el ballet contemporáneo, al breakdance
o al ballet clásico.
La última vez que Lacarra actuó en Madrid corría
el año 1999-2000, cuando participó con el Ballet
de la Comunidad de Madrid de Víctor Ullate
en un espectáculo. Después ha hecho alguna que
otra gala, la última en enero de este año en San
Sebastián. "En España no hay muchas ofertas
para bailar", se quejó la bailarina, musa
de Roland Petit.
La primera bailarina de la Ópera de Munich, Premio
Nacional de Danza 2005, destacó el "enorme
placer" que le produce bailar en Madrid, ciudad
donde inició su carrera profesional, junto al
ballet de Tokio, una "compañía muy profesional,
la mejor de Japón", que celebra ahora su 50
cumpleaños. Y más aún por traer este espectáculo
"tan original" y desconocido hasta ahora
en España.
Ballet y 'hip-hop'
La versión actualizada que se presentará estos
días en Matadero, hecha especialmente para el
Tokio Asami Ballet, incluye nuevas piezas, como
un paso a dos de la canción The great gig in
the sky. Y lo más novedoso: incluye coreografías
de estilo 'breakdance' del tema Run like hell,
con la actuación del bailarín invitado Slide,
de contrapunto a las piezas clásicas.
En total, el programa incluye 12 piezas cortas,
todas ellas "muy diferentes", con grandes
efectos de luz. En muchas ocasiones sobre el escenario
llega a haber hasta 40 bailarines. La mezcla de
rock con clásico está presente en todo el ballet.
La música de Pink Floyd está presente en todo
el montaje, con temas como Nobody home
o Money.
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