La prueba
de El gran exterminio
Ociocrítico (Madrid)
Bedout,
un cráter de 200 kilómetros de diámetro hallado
en la costa noroccidental de Australia, y una
capa de fragmentos cristalinos son los vestigios
de que hace unos años, 250 millones, un meteoro
colisionó con la tierra y causó la mayor extinción
de animales de la historia. La huella del impacto
y la identificación de los segmentos han sido
descubiertos por científicos de la Universidad
de California. Geólogos estadounidenses han publicado
este estudio en la revista Science.
A pesar de que los datos publicados
en Science son polémicos y los científicos
piden prudencia y dicen que es necesario hallar
más evidencias para sustentar la teoría que
despeja las incógnitas de este acontecimiento
histórico de consecuencias inigualables, los
investigadores consideran que ésta es una prueba
irrefutable de que un meteoro ocasionó "El
gran exterminio" que hace 250 millones arrasó
un 90% de la vida marina y un 80% de la terrestre
de la misma forma que un asteroide acabó con
la vida de los dinosaurios hace 65 millones
de años y formó lo que hoy se conoce como Chicxulub,
un enorme cráter surgido en península mexicana
de Yucatán.
En
el informe de Science, los científicos
señalan que todos los indicios apuntan a una
"gran extinción" de finales del período
Pérmico, cuando el planeta estaba configurado
por una sola masa de tierra, llamada Pangea,
y un enorme océano, llamado Panthalassa.
Impacto múltiple
El equipo de científicos de la Universidad de
California encabezado por la geóloga Luann
Becker afirma el Bedout, como se
ha bautizado el cráter, y los fragmentos de
meteoros en una capa caliza llamada Brecia
encontrados durante las investigaciones realizadas
en la Antártida, con indicios de un "impacto
múltiple" ocurrido a finales del Pérmico.
"Pocos fenómenos terrestres tienen la energía
para desfigurar al cuarzo, ni siquiera las más
altas temperaturas o las presiones del interior
de la capa terrestre", señala la geóloga.
Como parte de sus investigaciones, Becker también
descubrió que en los decenios de 1970 y 1980,
algunas empresas de exploración petrolera realizaron
perforaciones en Bedout. "Durante años hemos
estado observando evidencias de que un meteoro
o cometa impactó en el hemisferio sur hace 251
millones de años y la estructura encontrada
responde a lo que buscábamos".
Un
impacto como el descrito hubiera provocado una
capa de humo y partículas sólidas que habría
bloqueado la luz solar y habría dejado señales
en todas partes. Asimismo, habría desatado muchas
erupciones volcánicas.
Se han encontrado evidencias de que esto sucedió.
En Siberia, investigadores hallaron capas de
basalto de hace unos 250 millones de años.
Estos científicos descubrieron en el 2001 isótopos
específicos de helio y argón atrapados en una
capa de carbón de hace 250 millones de años.
Estas moléculas sólo pueden haber venido del
espacio.
|