La era del terabyte: del giga al tera
23/06/2006
Manuel Sánchez-Blanco
Cuando parecía que el CD era un soporte obsoleto, o que al menos tenía los días contados, un grupo de empresas nos sorprende con el anuncio de la mayor densidad de almacenamiento de datos obtenida hasta la fecha, siendo capaces de registrar un total de 515 Gigabytes en una pulgada cuadrada (6,45 cm2). Y todo esto, utilizando una tecnología reproducible en un disco compacto tradicional.
Ensayo de los primeros prototipos de discos holográficos
Este logro ha sido posible utilizando una tecnología conocida como almacenamiento holográfico que, si bien no es una técnica nueva para los científicos, acaba de emerger en el mercado de los consumibles. La empresa InPhase afirma que a finales de este año se podrán empezar a comercializar discos compactos con capacidades que en poco tiempo alcanzarán el terabyte (1024 Gigabytes, cerca de un trillón de unidades de información) en un CD convencional de 12 cm. El sistema, conocido como
"polarized collinear holography"
, consiste en aprovechar no sólo la superficie del soporte como hasta ahora se venía haciendo, sino todo su volumen, almacenando los datos en varias capas y creando estructuras tridimensionales.
Al contrario que los actuales sistemas de escritura y lectura, en los que la información se envía bit a bit, los sistemas holográficos permiten la lectura y escritura de millones de bits contemporáneamente, todo ello a través de un único haz de luz. Esto se traduce en tasas de transferencia de información que pueden llegar hasta los 23 megabytes por segundo, una cifra que supera con creces los dispositivos más veloces disponibles en la actualidad.
Pero no se trata de la única revolución en sistemas de almacenamiento de datos. Científicos de la Universidad de Houston han publicado -y por supuesto patentado- en la revista Nanotechnology, un nuevo sistema basado en isletas nanométricas. Éstas pequeñísimas superficies descansan sobre un sustrato de Paladio y Cobalto, haciendo que puedan actuar como bits independientes gracias a sus propiedades magnéticas. "
El reto consiste en conseguir isletas cada vez más pequeñas hasta alcanzar el límite de un terabyte por cada pulgada cuadrada en uno o dos años",
afirma el físico
Dmitri Litvinov
del Departamento de Sistemas Nanomagnéticos de la Universidad de Houston.
Escritura y transferencia de datos holográficos
En definitiva, nos acercamos hacia una nueva etapa tanto en lo que se refiere a la capacidad, como a los soportes en los que la información será almacenada en un futuro. El desarrollo de este tipo de avances obedece sin duda a la creciente demanda de información por parte de la sociedad, en la que cada día las necesidades de almacenamiento de datos (ya sean películas, música, backups de empresas o cualquier otro conjunto de bytes) son más exigentes. Imaginemos un simple sello en el que se puedan almacenar 2 GB de información o una tarjeta de crédito de 20 gigas. La ciencia en este caso, está preparada para el salto tecnológico. ¿Estará la sociedad preparada para tanta información?
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