Se lo pusieron en bandeja

17/05/2006
Rosa Jiménez Cano

7ª de feria de San Isidro. Casi lleno. Novillos de Guadaira, desiguales de presentación, nobles y escasos de fuerzas. Francisco Javier, silencio tras dos avisos y silencio. Marco Antonio Gómez, palmas y silencio. Javier Blanco, silencio tras aviso y silencio. Se guardó un minuto de silencio en el 86º aniversario de la muerte de Joselito.

La novillada de Guadaira puso el triunfo en bandeja a unos conformistas novilleros. Salvo Javier Blanco, todavía muy verde, aunque coqueteando en altos vuelos, no hay justificación.

Francisco Javier ha devuelto las orejas obtenidas por la "suerte del autobús". En la feria se acabó el paisanaje. Manda lo que se hace en el ruedo. Con una novillada dulce y noble, sólo algo rebrincada por la falta de fuerzas y una suerte de varas que más parece desgracia, no fue capaz de plantear una faena. No había un discurso, un planteamiento, algo que contar. Aquello, con tanto trapazo atropellado, parecía un discurso de Fraga. Decía por 'sms' a los de confianza que los pases del novillero de La Alberca son como la croquetas, ¡con tropezones! Huelga seguir destrozándolo porque bastante tiene con los avisos.

Viendo a Marco Antonio pretendiendo torear te imaginas qué pasará por la cabeza de más de uno cuando a MiniFran -el de MiniEugenia- le da por el baloncesto; que no está hecho para eso. Lo que no quiere decir que ni uno ni otro sirvan pero ninguno de los dos oficios o que los dos estarían mejor dedicándose a otra cosa.

Resulta muy triste terminar haciendo 'gracietas' para no herir más aún a una terna que no entendió una novillada que se lo puso en bandeja.