¿Por qué se apuntan a esto?

18/05/2006
Rosa Jiménez Cano

8ª de feria de San Isidro. Lleno. Se lidiaron un toro de La Palmosilla (1º) y dos de Nuñez del Cuvillo (2º, 3º y 6º), Las Ramblas (4º bis) y González Sánchez Dalp (5º bis)bien presentados flojos en general y descastados. César Rincón, silencio y silencio. Morante de la Puebla, silencio y pitos. Serafín Marín, palmas y vuelta tras aviso.

El banderillero César Pérez Miranda pasó a la enfermería al ser herido durante el tercio de banderillas del tercer torocon un puntazo corrido en la región dorso-lumbar, pendiente de estudio radiológico, y contusión con erosión en la región parietal derecha.

Algo pasa en la cabaña ganadera, algo ocurre cuando los toros se caen con tanta frecuencia. No conozco animal de la creación que tanto tropiece. Ni el ser humano, ni los perros, gatos, burros o, los parientes más cercanos de los toros de hoy, las vacas de leche.

Mala señal es cuando por las mañanas se suceden los camiones para completar una corrida.

Rincón quiso y lo demostró en el pique en quites con Serafín Marín. Todo dio sensación de ser mentira al rodar el toro sobre el capote de Marín. El catalán fue el único que se justificó. De Rincón, con poco ya que demostrar sólo se pueden esperar destellos.

El que no tiene perdón de la afición es Morante de la Puebla. No quiso ni ver al quinto.

La feria anda loca, de la lluvia de orejas al descaste ganadero.