Talavante se mete Madrid en el bolsillo
25/05/2006
Rosa Jiménez
15ª San Isidro. Casi lleno. Novillos de El Ventorrillo, lustrosos y nobles, con dos preciosos jaboneros. El tercero no terminó de entregarse y buscaba la salida. David Mora: silencio y silencio tras aviso. Alejandro Talavante: ovación con saludos y vuelta tras dos avisos. David Esteve: silencio y silencio. Parte médico de David Esteve que sufrió una volterete en el tercero: "Contusiones y erosiones en la cara. Pronóstico leve que no le impide continuar la lidia".
Los novillos de El Ventorrillo no han acusado el cambio de manos. Es demasiado pronto para ello. Sólo podría notarse en la alimentación pero salieron tan lustrosos como siempre.
Codiciosos, nobles y repetidores son ideales para ver hasta dónde pueden llegar las promesas de la fiesta. A David Mora le han dicho que puede ser torero artista y se lo ha creído. A cambio olvida fundamentos de la lidia como el dominio y la colocación. Lo suyo es ponerse bonito. Dio sensación de despediciar el mejor lote.
David Esteve no le anda a la zaga. Valiente y tenaz sufrió una fea voltereta en su primero. La valentía y tenacidad son virtudes siempre que se acompañen de conocimientos y técnica. En esta ocasión no dio muestra de tales fundamentos y, a pesar de la entrega, no pudo estar a la altura.
De todos modos, no es sencillo estar por la plaza cuando el más joven del cartel, Alejandro Talavante se entretenía en enseñar cómo se torea al natural sin aspavientos, con firmeza y tranquilidad. Entendió a sus novillos se puso en el sitio y toreó con despaciosidad. En ambos novillos hizo una faena medida con gusto y temple. Apenas se ven novilleros así. Volvió al mundo de los mortales en cuanto tomó la espada. A buen seguro que ya lo está poniendo solución. Con dos estocadas se habría llevado por lo menos tres orejas y el derecho a darse una vuelta por todas las ferias.
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