Javier Cámara La suerte, que echada a la hora del ángelus, sonríe a uno o a otros a partir del comienzo del festejo, quiso aliarse con ‘El Cid' . Desconozco si oraría al mediodía o qué, pero el sevillano se llevó el lote de la buena, por su variedad de juego y posibilidades, corrida de Arranz y Joselito . Lote dispar, pero de esos con los que uno sueña ilusionado con llegar lejos en la profesión del toreo. Bravo, encastado, temperamental, exigente, repetidor, codicioso y entregado fue el primero, alto de agujas, hecho cuesta arriba y ofensivo por delante. Sigue>> Logroño: Solitaria oreja del mejor lote Logroño: Falló Pablo Logroño: ¿Continuará?