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Fin
al aislamiento eslovaco
Ociocrítico (Madrid)
Eslovaquia
es un estado independiente del centro de
Europa que hasta el 31 de diciembre de 1992
formó parte de Checoslovaquia. Con su entrada
en la Unión Europea, pondrá fin a la época
de aislamiento internacional que fue promovida
por el ex primer ministro ultranacionalista
Vladimir Meciar en la década de los noventa.
El epílogo de esta transformación se produjo
el pasado 18 de abril con la victoria de
Ivan Gasparovic en las elecciones presidenciales
frente a su mentor Vladimir Meciar.
Los comicios se celebraron apenas dos semanas
antes de que Eslovaquia entre en la UE,
una aspiración con la que no se sintió muy
identificado en su época de gobierno el
nacionalista Meciar.
Calificado como el artífice de la inestabilidad
y el aislamiento del país en los años noventa,
en los últimos tiempos se presentaba como
europeísta convencido y partía como favorito
al haber logrado cerca de un tercio de los
votos en la primera vuelta.
Gasparovic colmó sus aspiraciones
políticas en el Gobierno de Meciar hasta
que en las legislativas de 2002 quedara
fuera de las listas del Movimiento para
una Eslovaquia Democrática (HZDS). Desde
ese momento, fundó su propio partido, el
Movimiento para una Democracia, el HZD,
y se tomó la revancha ante el que fuera
su antiguo jefe, disputándole la Presidencia
de la República.
Descrito como "el menor de los dos diablos"
por algunos de sus conciudadanos, Gasparovic
ganó finalmente la batalla a Meciar después
de haber pedido disculpas por su pasado
como colaborador de su rival y de alejarse
de las tesis más nacionalistas.
Limitación de poderes
Los
poderes del presidente eslovaco, elegido
por sufragio universal desde 1999 y cuyo
mandato dura cinco años, son bastante limitados,
ya que el Gobierno y el Parlamento se encargan
en mayor medida de los asuntos ejecutivos
y legislativos.
El presidente firma las leyes adoptadas
por el Parlamento y tiene poder para devolverlas
a esta cámara (el sistema es unicameral),
pero este veto puede ser anulado con una
nueva mayoría de votos de los diputados.
Puede además conceder gracias y amnistías,
a pesar de que las segundas deben contar
con el beneplácito del primer ministro.
El jefe de Estado es comandante en jefe
de las fuerzas armas y puede declarar la
guerra siempre y cuando cuente con el respaldo
del Parlamento.
Además, la más alta institución en Eslovaquia
puede además convocar un referéndum si al
menos 350.000 ciudadanos lo respaldan o
si los parlamentarios lo piden. Finalmente,
el presidente puede disolver el Parlamento,
pero sólo en condiciones establecidas por
la Constitución, por ejemplo cuando haya
una situación de bloqueo entre el Gobierno
y el Parlamento.
Un largo proceso para la adhesión
Eslovaquia
comenzó las negociaciones de adhesión a
la UE en 1999 y cuatro años después, el
16 y 17 de mayo de 2003, los eslovacos ratificaron
el ingreso del país en la Unión Europea
en un referéndum que logró el "sí"
con el 92 por ciento de las papeletas. Durante
dos días se sufrió ante la posibilidad de
no poder superar el exigente techo del 50
por ciento de participación requerido para
que la votación tuviera validez.
Pero se logró, ya que el 52,15 por ciento
de los 4,2 millones de electores participaron
en el referéndum. El fracaso de convocatorias
anteriores, donde la tasa de asistencia
a las urnas se cifró en una media del 20
por ciento, desencadenó la movilización
de los principales líderes políticos, quienes
hicieron un llamamiento a que la ciudadanía
votase en la consulta.
El 'sí' a Europa supuso una decisión histórica
para Eslovaquia que cierra así el capítulo
de aislamiento internacional, consecuencia
de las prácticas poco democráticas del ex
primer ministro Vladimir Meciar en la década
pasada.
El alineamiento occidental emprendido hace
cinco años por Mikulas Dzurinda, que revalidó
su cargo como jefe del Ejecutivo en noviembre
de 2002 va cosechando sus frutos. Primero
la entrada el pasado 3 de abril en la Alianza
Atlántica y ahora la adhesión a la UE acordada
en abril de 2003 en Atenas.
La historia de Eslovaquia estuvo siempre
ligada a la de la República Checa bajo la
entidad que se denominó Checoslovaquia desde
el fin de la I Guerra Mundial hasta poco
después de la caída del Muro de Berlín en
1989.
La
'Slovenska Republika' -su nombre
oficial- se sitúa al sur de Polonia y bordea
también con Austria, Hungría, Ucrania y
la siempre presente República Checa. Con
un relieve montañoso dominado por los Cárpatos,
Eslovaquia está cubierta por bosques que
sustentan una importante industria maderera.
Las llanuras fértiles del Danubio y Uh concentran
las zonas agrícolas (gramíneas, patatas,
remolacha azucarera y productos hortofrutícolas).
De hecho, casi la mitad de los 5.400.000
eslovacos habita en zonas rurales.
Sin embargo, cuenta con yacimientos de petróleo,
carbón y gas natural. Por otra parte, las
industrias química, papelera y de maquinaria
constituyen un serio problema por las emisiones
de sulfuro que perjudican tanto al Medio
Ambiente como a la salud de la población.
Gobierno, economía y población
Su capital, Bratislava, alberga casi el
10 por ciento de la población. El Parlamento
consta de una única cámara (Narodna Rada)
de 150 diputados, elegidos por cuatro años
mediante un sistema proporcional corregido.
El país lo dirige actualmente Mikulas Dzurinda,
líder de la Unión Democristiana Eslovaca
(SDKU) y primer ministro desde octubre de
1998. En septiembre de 2002 fue reelegido
en su cargo y encabeza un Ejecutivo de coalición
de cuatro partidos que representan 78 escaños
del total.
La guerra de Irak ha sido y es uno de los
temas que divide actualmente a las autoridades
de los países de la Unión Europea. Dzurinda
se unió a los líderes de España, Reino Unido,
Italia, Portugal, Dinamarca, Polonia, Hungría
y la República Checa en enero de 2003 en
el documento conocido como la 'Carta de
los Ocho', donde mostraban su apoyo a la
Administración Bush ante la decisión unilateral
de invadir Irak.
En
el plano económico, Eslovaquia está en periodo
de crecimiento, ya que el año pasado registró
un aumento del 4,2 por ciento del Producto
Interior Bruto, una cifra que el Ejecutivo
comunitario prevé que se repita en 2004
y 2005. Sin embargo, la tasa de inflación
es muy elevada, en torno al 8 por cieno,
aunque las previsiones apuntan que se reducirá
a la mitad el próximo ejercicio.
Según un informe de la Comisión Europea
publicado en noviembre de 2003, Eslovaquia
mejoró considerablemente sus resultados
macroeconómicos gracias a los procesos de
reforma llevados a cabo, especialmente,
en el dominio de las finanzas públicas.
El Gobierno abandonó su política presupuestaria
expansionista y la cambió por una restrictiva,
lo que favoreció la reducción del elevado
déficit en las operaciones financieras corrientes.
La lengua oficial es el eslovaco, aunque
también se habla húngaro, ya que el 10,7
por ciento de la población pertenece a esta
minoría. Existen otros colectivos minoritarios
en Eslovaquia como los alemanes, checos,
polacos, rutenos, ucranianos y gitanos -algunas
fuentes no oficiales señalan que el censo
de romaníes en este país es de 500.000 ciudadanos-.
Casi el 70 por ciento de la población se
considera católica romana aunque conviven
numerosos credos, como los protestantes
(9,1 por ciento), los católicos griegos
(4,1) y los judíos (0,04). Un 3 por ciento
pertenece a otras religiones, y el 13 por
ciento se considera ateo.
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