|
Eslovenia
cumple su sueño
Ociocrítico (Madrid)
Con
una renta per cápita de 15.000 euros, similar
a la de Grecia o Portugal, Eslovenia es
el país adherente con mayor desarrollo económico
de los diez que conformarán la sexta ampliación
de la Unión Europea el próximo 1 de mayo.
Su entrada en el club europeo supone, sin
embargo, un hecho simbólico: la ruptura
definitiva de su cordón umbilical con la
convulsa ex Yugoslavia.
Eslovenia es, con una población de dos millones
de habitantes y poco más de 20.000 kilómetros
cuadrados, una de las más pequeñas naciones
entrantes. En el terreno económico, este
país vecino de Austria, Italia, Hungría
y Croacia ha logrado erradicar todas las
herencias del régimen comunista que, antes
de 1991, había instalado una de las economías
más herméticas de la región. Las inversiones
extranjeras eran nulas y las empresas estaban
en manos del Estado.
Hoy ya es una economía de mercado que incrementa
casi 3 puntos cada año su PIB y donde el
70 por ciento de sus intercambios comerciales
se realizan con países de la Unión. Cuenta
con una próspera actividad turística e industrial,
principalmente en la electrónica, la maquinaria
eléctrica, la metalurgia, los vehículos
de motor, las construcciones mecánicas y
el textil.
La tasa de paro es del 6,4 por ciento, menor
que en España, y cuenta con una deuda débil
aún manteniendo un alto nivel de protección
social. Su mayor problema es, sin embargo,
la contención de la inflación, que supera
el 3 por ciento.
A
la hora de negociar con la Unión Europea,
el capítulo más difícil fue el agrícola,
puesto que la producción eslovena se caracteriza
por explotaciones de pequeño tamaño, inferiores
a 5 hectáreas, acostumbradas a recibir ayudas
directas del Gobierno.
A diferencia de otros países como República
Checa, en Eslovenia, todos los partidos
políticos -salvo el Partido Nacional Esloveno,
que sólo tiene 4 de los 90 escaños parlamentarios-
han pugnado por la entrada del país a la
Unión Europea. Y ello se vio en los resultados
del referéndum celebrado en septiembre de
2003, donde el ingreso en la UE obtuvo el
"sí" del 66,92 por ciento de ciudadanos
con derecho al voto.
El principal temor de los eslovenos parece
ser, sin embargo, la pérdida de su identidad
tras la entrada a la Unión, y el mantenimiento
de su Estado del bienestar.
Pueblo occidental
A lo largo de su historia, Eslovenia ha
sufrido dos largas ocupaciones, austrohúngara
y veneciana, que han dejado un importante
legado cultural y una mentalidad muy occidental.
Formó parte desde 1945 de la Yugoslavia
de Tito, quien rompió todas las relaciones
con la Unión Soviética tres años más tarde
y permitió que el país siempre estuviera
volcado hacia occidente, lo que explica
que pudo conservar, por ejemplo, su lengua
y su cultura.
La
independencia de Eslovenia de la Yugoslavia
de Slobodan Milosevic en 1991 estuvo
determinada por razones económicas y políticas.
Belgrado defendía un "socialismo federativo",
donde el progreso de Eslovenia y Croacia
alimentaban al resto del país. Con tan sólo
el 8 por ciento de la población de Yugoslavia,
Eslovenia representaba el 25 por ciento
de la producción total y suponía un tercio
de las exportaciones yugoslavas.
El conflicto de Kosovo terminó de volcar
a los intelectuales y políticos eslovenos
en contra de la capital, lo que provocó
las iras de los serbios que a su vez hicieron
boicot a las empresas y productos eslovenos.
Los estudiantes, punta de lanza en gran
parte de las revoluciones, salían a las
calles, y los comunistas, aprisionados entre
el pueblo y Milosevic, eligieron al primero.
Belgrado envió al Ejército y durante ocho
días se sucedieron los encuentros violentos
a lo largo y ancho de este pequeño país,
pero la escasa proporción de población serbia
con respecto al total, lo abrupto de la
orografía eslovena y la buena organización
de su milicia dirigida y preparada con antelación
por las autoridades permitieron la retirada
de las tropas serbias, el armisticio y la
declaración de independencia en junio de
1991.
Ese
mismo año Eslovenia fue reconocida como
estado independiente, mientras en Croacia
continuaba la guerra civil. De ahí surgiría
la Constitución de 1993 actual, que garantiza
los derechos civiles y establece un sistema
político con diversidad de partidos.
Pronto se abrieron relaciones comerciales
con la Comunidad europea, aumentaron las
exportaciones y la actividad económica gracias
al incremento del turismo y se estabilizó
su moneda, el tolar.
Desde su fundación, Eslovenia ha buscado
su adhesión a la Unión, y tras firmar 1996
el tratado de Asociación que abarcaba asuntos
comerciales, diálogo político y cooperación
en distintas áreas, pronto se convirtió
en el mejor alumno de la clase. Las negociaciones
para su ingreso se iniciaron en 1998.
En cuanto a su población, aproximadamente
un 90 por ciento tiene un origen esloveno
y el resto se compone de minorías croatas,
serbias y de otras nacionalidades. Un 83
por ciento del total de la población profesa
el catolicismo, aunque existen pequeños
grupos de musulmanes.
Más
información sobre Eslovenia
|