La Estatua de la Libertad abre sus brazos

Ociocrítico (Madrid)

Desde este martes, la Estatua de la Libertad vuelve a estar abierta al público desde que cerrase hace tres años tras los atentados del 11 de septiembre. Desde entonces, la petrificada vigilante de la ciudad de Nueva York ha permanecido cerrada para poder acondicionarla a los nuevos tiempos y mejorar su seguridad. Estas reformas han costado más de 30 millones de dólares, todos ellos procedentes de donaciones. A pesar de que la 'señora de la antorcha' será ahora mucho más segura, los turistas no podrán acceder al mirador de la corona.

La apertura de la Estatua de la Libertad se preveía una fiesta sin complicaciones, sin embargo, la alegría se ha visto empañada por la polémica abierta por las críticas a que no se permita la entrada a la corona, unidas al hecho de que el Gobierno no ha dado respuesta a las peticiones de la ciudad para aumentar la seguridad en los edificios con mayor riesgo de sufrir atentados.

Regaló francés


La Estatua de la Libertad llegó a Estados Unidos el 4 de julio de 1884. fue un regalo de Francia como conmemoración de la alianza surgida entre ambos países durante la Revolución Norteamericana. Se trata de una masa de piedra de 46 metro de altura y 225 toneladas de peso. Dimensiones muy superiores a la de la original, que descansa en los jardines del Luxemburgo, en Francia, donde turistas y parisinos pasan horas y horas contemplando uno de los jardines más bonitos del mundo.

La idea nació del historiador francés Edoard de Laboulaye. Sin embargo, en un principio esta iniciativa no fue muy bien acogida por el pueblo francés, ya que consideraban que era un gasto demasiado elevado. Así que se optó por una medida salomónica y se creo una unión entre franceses y americanos con el objetivo de recaudar fondos para que el escultor Frederic-Auguste Bartholdi pudiese llevar a cabo el proyecto, quien se basó en el rostro de su madre para inspirarse.

En la mano derecha porta una antorcha iluminada que en 1986 fue sustituida por una nueva, la originaría permanece en el museo de la estatua, en el vestíbulo principal. Y en la izquierda, una tabla con la inscripción, en números romanos, de la fecha de la independencia alude a la razón de su nacimiento. La estructura fue diseñada por Gustave Eiffel. Para los amantes de la estadística: un total de 354 escalones unen la entrada con la corno, a la que ahora no se puede acceder.

La Estatua de la Libertad domina una isla de pequeñas dimensiones frente al puerto de Neuva York. Desde su colocación se convirtió en un símbolo del 'sueño americano' para los inmigrantes que llegaban a Estados Unidos en barco.