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Disfrutar
y no parar
Ociocritico/Valencia
Tres provincias en las que se unen el mar
y el interior, unas de las mejores playas
del Mediterráneo y pueblos cargados de tradición
e historia. La Comunidad Valenciana es un
pozo sin fondo en cuyas tierras el visitante
quedará empapado de los sabores infinitos
de su gastronomía y su cultura, disfrutando,
por encima de todo, de una completa oferta
para el tiempo de ocio y las vacaciones.
Y eso no es todo, dentro de poco, en 2007,
la Copa América se encargará de revalorizar
aún más, si cabe, la imagen
y las prestaciones del litoral valenciano.
Las playas son unos de los atractivos fundamentales
de la la Comunidad Valenciana. Largas y
rectas, recogidas en calas, de arena o grava,
urbanas o recónditas… su atractivo es infinito,
sobre todo porque están abiertas a las preferencias
del visitante. Y es por ello por lo que
desde la Conselleria de Turisme, impulsada
por Francisco Camps, y que cuenta
con la dirección de Milagrosa
Martínez, se trabaja para hacer las
playas más cercanas a todos, accesibles
a todo el mundo, con pasarelas que permiten
que las personas con discapacidad puedan
disfrutar como los demás.
Además, y para confirmar que el turismo
no está reñido con el medio ambiente se
han desarrollado en los últimos años servicios
como los lavapiés que utilizan agua del
mar bombeada con el fin de contribuir al
ahorro de los recursos hídricos, además
de servicios y áreas lúdicas que contribuyen
a que esta zona costera esté más
limpia e higiénica. Pero junto a las playas,
a menos de una hora de trayecto, no hemos
de perdernos el interior.
En los últimos años se ha desarrollado una
oferta de turismo interior amplísima, ha
pasado de las 716 plazas en 1996 a las 7.000
en la actualidad, siendo una de las más
importantes en el ámbito estatal en el número
de viajeros. Las posibilidades que ofrece
este producto son numerosas, desde el turismo
activo, con rutas de senderismo o a caballo,
rafting, artesanía, o simplemente pasando
unos días tranquilos en un entorno natural
privilegiado y único. Descubrir los encantos
de localidades históricas, como Morella
en Castellón, adentrarse en la naturaleza
de la Hoya de Buñol o del Rincón de Ademuz
en la provincia de Valencia, o descansar
en un balneario, son algunas de las posibilidades
que ofrece la región.
Esta es una apuesta fuerte como elemento
desestacionalizador de la oferta global,
al tiempo que ejerce en las comarcas del
interior una función de alternativa económica
en lugares con una industria poco desarrollada.
Otros elementos que complementan el modelo
turístico valenciano predominante, el sol
y playa, son el turismo de golf y el náutico.
La Comunidad con 22 campos de golf se erige
como un lugar ideal para la práctica del
golf, integrados en el entorno natural,
tanto en la costa como en el interior, y
con un clima incomparable durante todo el
año.
El turismo náutico representa una oportunidad
de completar unas buenas vacaciones realizando
actividades relacionadas con el mar, o simplemente
como reclamo independiente. Escuelas de
vela y submarinismo, más de 17.000 amarres
y 4 estaciones náuticas con multitud de
servicios dispuestos para hacer disfrutar
al amante del mar. La importancia del mar
para los valencianos es un elemento innato,
presente siempre en la sociedad. Del mar
provienen los productos que hacen rica la
gastronomía de esta tierra y el atractivo
de las costas conformadas por el Mare
Nostrum. Un mar que recogerá la competición
de la Copa América en 2007.
Para albergar este gran evento la Generalitat
hace tiempo que está preparando la creación
de grandes proyectos que la han hecho, si
cabe, más atractiva, innovadora y moderna.
La Ciudad de las Artes y las Ciencias de
Valencia es un gran centro cultural, de
modernas líneas, con una variada oferta
que permite al visitante adentrarse en la
ciencia, contemplar la profundidad del mar
en l'Oceanogràfic, las estrellas
en l'Hemisferic y más oferta cultural.
La cultura también está presente en Castelló
Cultural, una apuesta de futuro centrada
en un conjunto de infraestructuras que potencian
la oferta cultural de la ciudad y provincia,
el Museu de Belles Arts, l'Espai
d'Art Contemporani, el Teatro Principal
de Castellón y los Palacios de Congresos
de Castellón y Peñíscola. Otro de los grandes
proyectos es el Circuito de Velocidad Ricardo
Tormo de Valencia, en el que se celebra
una prueba del mundial de motociclismo y
que recibe a pilotos de todo el mundo para
realizar pruebas y entrenamientos.
El turismo en la Comunidad Valenciana ha
crecido durante los últimos años hasta tener
una oferta completa y variada, una planta
hotelera que se moderniza año tras año,
cámpings y casas rurales con todos los servicios
demandados por los turistas, y multitud
de posibilidades para pasar las vacaciones
en Alicante, Castellón y Valencia.
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