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Patras,
el puerto europeo de la cultura
Ociocrítico (Madrid)
Grecia recupera la atención internacional
en materia cultural con la designación de Patras
como Capital Europea de la Cultura. Se trata de
la tercera ocasión en que el país mediterráneo
ostenta esta distinción, consolidada como una
de las mejores propuestas culturales y turísticas
del viejo continente, desde la creación de la
misma hace 21 años. Los que acudan a Patras a
lo largo de este año se encontrarán con una ciudad
engalanada en la que una memoria histórica que
se remonta a más de 3.000 años se confunde con
las más de 150 iniciativas previstas para conmemorar
la ocasión.
La iniciativa, ideada por la ministra de Cultura
griega, Melina Mercouri, fue inaugurada
por Atenas en 1985 y permite a cada ciudad elaborar
una serie de actos y acontecimientos en torno
al amplio abanico de la cultura, durante todo
un año que permitan atraer visitantes, conseguir
promoción, mejorar sus infraestructuras y, en
algunos casos, ser simplemente situadas en el
mapa y tenidas en cuenta para el futuro.
Miles de viajeros acuden este año a una ciudad
que largo de su historia ha visto pasar a romanos,
venecianos, otomanos y turcos. Curiosamente, su
independencia supuso también la destrucción casi
total de la ciudad en 1828. Aunque algunos restos
todavía recuerdan su pasado: el Acueducto Romano,
el cementerio de Constantino, el Anfiteatro, el
Puente de Pausania o los baños turcos, construidos
en torno al año 1400.
Anclada en el golfo de Corinto, aquel en el que
Cervantes perdió su mano izquierda luchando contra
los turcos y el mismo desde el que ahora parten
millones de turistas hacia las islas Jónicas o
la Grecia continental que han llegado en los enormes
ferries desde Italia y el Adriático, puerta de
entrada al Peloponeso y a 210 kilómetros de Atenas,
Patras es ante todo una ciudad de paso. Quedan
atrás los tiempos en que su puerto era uno de
los más activos de Europa y el comercio de la
uva hizo de ella uno de los enclaves más prósperos
de Grecia. De aquella época queda algún recuerdo
en sus edificios neoclásicos que acaban de ser
restaurados.
La
ciudad se divide claramente en dos partes. La
alta es la más antigua y tradicional, la baja,
más moderna y animada. Entre ambas, infinitas
callejas y escaleras que con el buen tiempo se
pueblan con mesitas y terrazas muy animadas. El
monumento más destacado es la iglesia de Andrés
Apóstol, que allí murió crucificado, y algunas
de cuyas reliquias se exhiben en el templo, considerado
el mayor de los Balcanes y centro de peregrinación
para muchos cristianos. La presencia del apóstol
Andrés fue en su día causa de pugnas religiosas
y hoy se ha convertido en uno de los grandes protagonistas
de la Capitalidad Cultural ya que a él se dedican
muchos de los actos finales de este año.
En un extremo del paseo marítimo se levanta el
faro, cuya cafetería, situada sobre el mar, es
uno de los centros más vitales de la ciudad, especialmente
para los jóvenes. Junto al mar están también las
antiguas naves y fábricas que cerraron a finales
de los ochenta y durante los noventa, y hoy se
han reconvertido en centros de exposición o en
locales que acogen actividades lúdicas y culturales.
Algunas de estas antiguas naves, como la rebautizada
Fábrica del Arte acogen las actividades previstas
con motivo de la capitalidad cultural.
Subiendo hacia la parte alta está Ypsilá Alónia,
la plaza más bonita de Patras y también una de
las más vivas. Situada en lo alto de una colina,
las sombras de sus árboles hacen especialmente
agradables las terrazas de las pastelerías, cafeterías
y tabernas que la rodean. Es el lugar perfecto
para beber un buen ouzo y probar las pitas o los
sabrosos pasteles.
El
punto más alto de la ciudad, desde el que se obtiene
una espléndida panorámica, es el Castro, construido
hacia el 551 después de Cristo, que reposa sobre
los restos de la antigua Acrópolis. Cerca se encuentra
otro resto antiguo, el Odeón romano, anterior
al de Atenas (160 antes de Cristo), que acogerá
varios de los eventos de la Capitalidad. Para
recordar el largo pasado turco de Patras, vale
la pena una visita al Hamah, uno de los pocos
de Europa que aún funciona tanto para hombres
como para mujeres.
La Patras del siglo XXI está representada por
el enorme puente de cableado de Harilaos Trikoupis,
que une las localidades de Rio y Antrillo, separadas
por el istmo de Corinto. Mide 2.252 metros y se
han tardado 42 años en construirse. Se terminó
a tiempo para los Juegos Olímpicos de Atenas y
para las celebraciones de 2006 y es la puerta
de entrada al Peloponeso.
Un apretado programa
Pese
a su pasado industrial y cierto aire decadente,
Patras se ha volcado en el que debe ser su gran
año. Aunque a los cuatro días de iniciar su capitalidad
se quedó sin director artístico, tras la renuncia
del compositor Thanos Mikroutsikos por
errores de organización y planificación, recuperó
el pulso con rapidez y se volcó con los primeros
de los más de 150 actos previstos, que contemplaban
una magnífica exposición sobre Leonardo da
Vinci, científico, inventor y artista, un
concierto de la Orquesta Sinfónica de Patras y
una serie de muestras y celebraciones dedicadas
al mundo del cine.
Desde el 21 de enero al 5 de marzo, Patras se
volcó en una de sus fiestas más célebres, que
este año ha tenido resonancia especial. Aunque
menos conocido internacionalmente que el de Río
de Janeiro o el de Venecia, del que puede ser
heredero, el Carnaval de Patras es uno de los
actos festivos más populares en Grecia y lleva
celebrándose desde hace más de 170 años,. Por
eso, la ciudad ha pensado que este era el mejor
momento para promover su capitalidad europea de
la cultura, no solo con importantes eventos artísticos,
sino también con una población volcada en hacer
que los visitantes pasen un buen rato y en dar
a conocer esta celebración al resto del mundo.
Todos los habitantes de la ciudad colaboran, de
una manera u otra, en este espectacular montaje,
que se prolonga durante todo el mes de febrero.
Los participantes lucen su ingenio en las carrozas
temáticas de los desfiles y se disputan el tesoro
escondido en algún punto de la ciudad.
Si bien la mayoría de las actividades programadas
pertenecen a la categoría de eventos "artísticos",
tales como exposiciones, conciertos y representaciones
teatrales, Europa es el tema central de todas
ellas. Bajo el título: "¿Y qué hay de Europa?",
cientos de personalidades políticas, premios Nobel,
artistas, periodistas, científicos, editores,
empresarios y representantes de ONG se reunirán
para debatir la relación de los medios de comunicación,
la política y la ciencia con la cultura. El objetivo
principal del proyecto es plantear interrogantes
y proporcionar un espacio para el debate de estos
temas, esenciales para la cultura europea en su
conjunto.
Para las próximas semanas se han programado ciclos
de música, poesía y teatro antiguo. Durante los
meses de verano se incluyen eventos de gran magnitud
dedicados a atraer a un gran número de visitantes
y promover la cooperación y el intercambio entre
artistas provenientes de diferentes culturas y
contextos sociales. También habrá un ciclo centrando
la atención en el apóstol san Andrés, que vivió
y fue mártir en Patras, y estará dedicado a la
dimensión ecuménica de su trabajo y a las manifestaciones
artísticas que este aportó, no solo a Patras,
sino también a ciudades tan distantes como Edimburgo,
Roma o San Petersburgo. Asimismo, se inaugurarán
varias exposiciones de piezas artísticas relacionadas
con la religión.
Patras quiere prestar atención a los niños, creando
el Primer Festival de Arte en sus diversas formas
dirigido a los más pequeños de Grecia. Con una
doble dimensión de educación y de arte puro y
duro, este festival pretende convertirse en uno
de los más completos y apasionantes de este tipo
en toda Europa. Los tres últimos días de diciembre
Patras se despedirá de la capitalidad europea
de la cultura con una gran variedad de eventos
que hagan a sus visitantes quedarse con un muy
buen sabor de boca, y a sus ciudadanos con la
sensación de que todo el apoyo que le hayan concedido
a la ciudad durante el 2006 ha merecido la pena
para darla a conocer al resto de Europa.
GUIA PRÁCTICA
Cómo llegar
Iberia (www.iberia.com; 902 400 500) y Olympic
Airways (915 41 99 45; www.olympicairlines.com/)
ofrecen vuelos de ida y vuelta desde Madrid a
Atenas, a partir de unos 300 euros. Desde allí,
la mejor opción es coger uno de los autobuses
KTEL que, desde la estación central ateniense,
se dirigen, cada media hora, hacia Patras.
Dormir
Art Hotel (0030 2610 62 49 00; Othonos Amalias,
14). Situado en el frente marítimo, es el mejor
hotel de la ciudad. La habitación doble, cuesta
100 euros.
Galaxy Kentro (00 30 2610 27 88 15; Agiou Nikolaou,
9). En el centro de la ciudad, en una de las zonas
de marcha. La doble, a partir de 60 euros.
Comer
No hay que dejar de probar los variados entrantes
griegos, sus ensaladas y los pescados. Hay muchos
pequeños restaurantes y bares a buenos precios.
Zonas animadas son la plaza de Georgiou, la plaza
Ypsila Alonia y las calles Ag. Nikolau, Gerokostopoulou
y Trion Nauarxon. También la marina suele estar
muy animada.
Información:
Oficina de Turismo de Grecia
C/ Quintana 2 2º of. D-E 28008 Madrid
Tel.: 915484889 - 915484890
Fax: 915428138
turismodegrecia@infonegocio.com
www.patras2006.gr
www.infocenterpatras.gr
www.patras.gr.
www.patrasphoto.gr
Cultura, promoción y... puro negocio
La proclamación de diversas ciudades como Capitales
Europeas de la Cultura es no de los mejores inventos
promocionales que se hayan creado. Permite crear
o consolidar infraestructuras, estimula la imaginación
creativa, impulsa el turismo, comunica ideas y
tendencias y, naturalmente, genera negocio. Pero
al hilo de esta gran iniciativa que puso en marcha
Melina Mercouri hace 21 años, han ido surgiendo
imitaciones no siempre afortunadas y, también,
listillos que han sabido sacar su propia tajada
del asunto. Hace poco tiempo, provocó cierto escándalo
que un promotor español ofreciera el título de
Capital Americana de la Cultura a Mérida (México)
a cambio de cuatro millones de pesos, o que el
mismo personaje lograra que las Baleares se convirtieran
en Región Europea del Año, por un importe de unos
425.000 dólares. Ya existen, también, la Capital
de la Cultura Catalana, la Capital Brasileira
de la Cultura, Capital ärabe de la Cultura y varios
países como Portugal, Canadá y Rusia tienen sus
propias capitales culturales cada año... Lo último
que se ha puesto en marcha para este año es la
competencia por la Capital de la Cultura Española.
Tanta cultura y tanta capital puede provocar saturación
y desvalorizar la idea primitiva. Si no se regulan
estas iniciativas puede llegar a ocurrir, como
dicen algunos en tono de broma referido a los
lugares Patrimonio de la Humanidad, que lo verdaderamente
interesante está en las capitales, espacios, monumentos
y paisajes que no tienen ningún título.
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