El Bierzo con otros ojos

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Francisco Rivero

Recorrer El Bierzo es conocer una parte de España que tiene una identidad propia, no en balde conformó una provincia durante unos años del primer tercio del siglo XIX. Esa personalidad no sólo no la ha perdido, sino que día a día la incrementa con nuevas acciones desde un gobierno propio comarcal.

Pasear por la comarca con espíritu viajero es un trabajo agradable por la hospitalidad de sus gentes y el buen hacer de los profesionales del mundo de la hostelería. Ponferrada, la capital de El Bierzo,cuenta con una excelente oferta de alojamiento, como el Hotel AC, lugar desde donde se puede partir para recorrer el territorio.


Las Médulas, patrimonio de la humanidad

Una primera parada puede ser las Médulas, un paisaje cultural que hoy es Patrimonio de la Humanidad y que da a conocer la labor centenaria de los romanos al arrancar a la tierra, con su peculiar técnica del “ruina montiun”, el oro que necesitaban para el Imperio. Esta zona se ha desarrollado muy bien turísticamente, gracias a la labor de los profesionales y de las instituciones. Cabe citar aquí el trabajo del Patronato de Turismo de El Bierzo, al levantar un singular Centro de Visitantes (Tfº 987 – 423 551 www.estudiosbercianos.org), que ofrece un magnífico vídeo donde, de entrada, se da cuenta de cómo trabajaban los romanos esta zona para conseguir el preciado elemento. También ofrece visitas guiadas. A todo ello, el Instituto de Estudios Bercianos, dependiente de la Junta de Castilla y León, ofrece un aula arqueológica donde didácticamente también se enseña el mayor yacimiento aurífero de una explotación romana.

Como viajero por diversas parte del mundo, he de reconocer que en El Bierzo existe muchísimo interés por dar a conocer sus monumentos, sus paisajes, su gastronomía… De ello es buena muestra de cuanto ofrece “O Palleiro d’o Pe d’o Forno” (www.opalleiro.com), donde Miguel Casado y su esposa Isabel ofrecen verduras y carnes que son la base de su cocina tradicional.

En la zona hay buenos caldos, que cuida con esmero y sabe vender muy bien José Luis Prada, que con su grito hippy de guerra “Prada a tope” es capaz de ser el mejor embajador de El Bierzo por toda la Península. Prada ofrece su Palacio de Canedo, que da nombre a sus caldos de la variedad Mencía. Su buen hacer se ve recompensando en la mesa y en sus postres de castañas.

Pero en El Bierzo son muchas las zonas a visitar, desde su capital histórica, Villafranca, llena de monumentos, hasta los castros celtas, como el de Chano, (siglo I de nuestra era) en los Ancares norte, donde en Peranzanes, Casa Inés (Tfº 987 – 565 015) ofrece un bacalao con patatas que es para repetir y chuparse los dedos. ¡Palabra! Aprendan los buenos cocineros españoles de ella.

Los castros son las construcciones que prendieron a las pallozas, que también se pueden observar en esta comarca de los Ancares, especialmente en Balboa y en Cantajeira, donde una de ellas, convertida en el bar del pueblo, tiene más de 250 años. Y el viaje termina en el Legado del Bierzo que está situado en las pallozas de Carracedelo y en donde conjugan muy bien la cocina tradicional con la nueva. Un caso concreto es la tarta de botillo, de exquisito gusto y que ofrecen, incluso, para cenar.