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Los socialistas descorchan champán, pero poco
Fiesta en Ferraz: dos años de la victoria socialista.
14/03/2006
El Canapero
El Canapero, de riguroso incógnito, estuvo este martes presente en la celebración, en la sede de Ferraz, de los dos años desde la victoria socialista en las elecciones del 14 de marzo de 2004. Fue un acto muy sintomático: allí estaban el presidente, los dos vicepresidentes y muchos ministros -no, Bono no estaba: al menos, no lo vimos-, numerosos militantes 'con cargo' -ah, pero ¿hay sin cargo?-, Alfonso Guerra -no, Felipe no-, diputados varios. Y periodistas, claro -no, los periodistas más cercanos a Génova, no. En todo caso, no se cursaron invitaciones especiales para los chicos de la prensa: simplemente, cobertura como un acto informativo más... aunque esta vez con canapés-.
Ni José Blanco, que este martes protagonizaba, horas antes del cóctel en Ferraz, un sonoro desayuno en el Foro Europa Press, en el que dedicó las tres cuartas partes de su discurso a atacar al PP, ni el mismísimo Zapatero, que cerró el acto, quisieron hacer discursos rimbombantes: apenas medias horita de acto, con caras encantadas de haberse conocido. Entre ejecutivos federales, miembros del comité federal, algún representante autonómico -no muchos-, diputados y senadores y los susodichos ministros -no, tampoco vimos a Montilla, aunque tal vez estaba-, más otros invitados ocasionales, unas trescientas personas. Que se abalanzaron a por los canapés estratégicamente situados en el 'hall' de la remozada sede del PSOE, la obra no tan faraónica de José Blanco. Vimos también a la ministra San Segundo, titular de Educación, muy molesta porque algunos periodistas la siguen llamando "clandestina" (nosotros sí la reconocemos). Y a José Acosta, que reconoce en privado que los veteranos del socialismo madrileño se siguen encontrando un poco marginados. Y vimos a Trini, que no suelta prenda sobre si será o no candidata a la alcaldía de Madrid. Y a...
Había entusiasmo, sí. Sobrio, como a ZP aún le gusta -no, no estaba Sonsoles, o no la vimos, al menos-. Los canapés eran muy de andar por casa, y las bebidas, escasísimas: hubo sed de más. Un Canapero no hubiese salido demasiado satisfecho. Un observador político quizá hubiera exigido más salsa en el discurso, de compromiso, de ZP.
Es el caso que ha pasado el ecuador de la Legislatura. Y que hay mucha expectación, mucha tensión, no poca crispación, en el ambiente. Luego, ZP se fajó, pero por muy poco tiempo, con los consabidos corrillos de periodistas. No dijo cosas demasiado novedosas, le comentaron a este Canapero, que, como es bajito, ni se acercó al corrillo. Quizá este 14 de marzo era el día para haber ofrecido otra rueda de prensa, más demorada, y alguna mano tendida a la oposición. Pero, en fin, las cosas son como son y no como quisiéramos que fuesen. Y, además, este Canapero qué coño entiende de todo esto.
Calificación:
Ambiente: 7 (muy sociata, como es lógico y natural. No, no vimos a los de Libertad Digital).
Diversión: 8 (menudos cotilleos. ZP, en cambio, sosomán).
Canapés, 5 (muy de compromiso, qué quieren que les diga).
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