| ERC abrió el fuego epis-copal (navideño, claro)
· Copa Navideña de ERC. Los periodistas se apuntan al 'gorroneo'
13/12/2006
El Canapero
No hubo ‘arriada de banderas' pero si mucha ‘izada' de copas. Los diputados de ERC ofrecieron este martes por la noche a los periodistas parlamentarios la tradicional copita navideña en un escenario distinto al de años anteriores. Esta vez, en lugar de celebrar el encuentro en un típico restaurante que hay cercano a la Cámara Baja , en cuyos ‘sótanos' todos acababan sudorosos y apiñados, - y eso que ellos son pocos, no así los periodistas que se apuntan al ‘gorroneo'-los republicanos convocaron en la cafetería de la nueva Ampliación de Congreso, en la sexta planta del moderno edifico, un recinto amplio y desahogado que en verano tiene hasta su terraza con vista a la Carrera de San Jerónimo.
Los republicanos son excelentes anfitriones y lo demostraron con creces mientras picaban pinchitos de tortilla ‘española', es decir, de patatas, - muy poco ‘casera' por cierto- , y canapés variados preparados por el restaurante de la Cámara Baja. Un cóctel correcto, pero sin pasarse. Lo mejor, las croquetas y el jamón, que pese a no ser de ‘cinco estrellas', estaba bueno. Prueba de ello es que desaparecía de los platos de inmediato. Y es que a esas horas de la madrugada había hambre tras la larga jornada parlamentaria. Bueno, no tan larga porque gracias a la gentileza del diputado de UPN, Jaime Ignacio del Burgo, que no llegó a tiempo a defender su moción sobre Navarra, el pleno acabó antes de lo previsto y los de ERC decidieron adelantar una hora la cita, dando la ‘noticia' a los periodistas por medio de un SMS con su puntito de ‘recochineo'.
El anfitrión de la fiesta, Agustí Cerdá, feliz en su papel de portavoz del grupo, no desatendió a nadie y se paseó por todos los corrillos, mientras los ‘Joanes' -Tardá y Puig- no pararon de hacer bromas y de contar anécdotas sobre asuntos de ‘andar por casa'. Puig, quejándose de que el día anterior apenas había dormido cuatro horas por cuestiones de trabajo dado que vive en las afueras de Barcelona y se tiene que pegar grandes madrugones para coger el primer puente aéreo que le trae a Madrid para acudir al Congreso.
Rosa Bonet, encantada porque la cuota femenina de ERC ha pasado de un plumazo de una – ella- a tres mujeres, con la incorporación al grupo de dos jovencísimas diputadas, -que tampoco faltaron a la fiesta-, que han sustituido a Joan Puigcercós y Francesc Canet, diputado por Girona que se presenta a las próximas elecciones municipales.
¿Y qué decir de Miquel Martín, el jefe de prensa?. Tan atento como siempre, con ese aire bujarinista a lo catalán pero reconvertido a lo castizo - y él entenderá al canapero, acaso por aquello de la guerrilla en la comunicación-. Pues, nada, todo atención y saber estar.
Por cierto, que cuando ya nadie lo esperaba, apareció por allí el flamante Conseller de Governació del nuevo tripartito, perdón, del Govern d'Estesa. El avión que le traía a Madrid había sufrido una pequeña avería, afortunadamente antes de despegar del aeropuerto de El Prat, y Puigcercós, que no cabe en el traje de su nuevo e importante cargo, llegó a las tantas y con hambre. Aunque advirtió de que no quería acostarse tarde porque este miércoles se reunía con el ministro Jordi Sevilla, al final, le perdieron las ganas de desconectar del trabajo y de las tensiones…– “¿tensiones? ¿Quién ha dicho tensiones?. ¿Con Montilla? Ninguna”, confesó con bastante carga de ironía.
Tanto él como los ‘Joanes' y sus jóvenes escuderos de prensa, Miquel y Matías, acompañados de un séquito bastante nutrido de periodistas, se apuntaron a ‘la última' en un local de copas de la noche madrileña. La ‘procesión', se cruzó con algunos diputados del PSOE que, a su vez, venían de la cena de grupo en dirección a un hotel muy de moda en donde iban también a tomar ‘la última'.
Como todos los años, los republicanos regalaron una caja con tres botellas de cava, de las bodegas de Josep Andreu, diputado de ERC por Tarragona, quien también se pasó un rato por la fiesta aunque no se sumó luego a la ‘prórroga'.
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