merece la pena

No me reprimo a copiar en "primera" un comentario firmado por "suigeneris"; aunque reconozco que yo era un urbanita, la vida del abuelo Delfin debio ser apasionante; resulta absudor calificar asi en el 2006 lo que nos cuenta "sugeneris" porque seguramente hemos pervertido tambien el concepto de pasion. No lo sé; en realidad cada día sé menos cosas pero sé que la vida de Delfin debio ser bella y plena y dura.

"Le contaré a Ud. algo. Mi bisabuelo, de nombre Delfín (cuanto menos curioso nombre, para un hombre de tierra adentro), fue pastor de ovejas. Yo llegué a conocerle. Mi madre me contaba…: "el abuelo Delfín se iba con las ovejas y tardaba lo mismo varios días en volver, porque se las llevaba lejos, donde había pasto. Él se iba con un trozo de queso, un trozo de tocino y un pedazo grande de pan, y se sentaba a dormitar bajo un árbol mientras las ovejas comían, y así pasaban los días, ahora caminando un poco, ahora descansando bajo un árbol… hasta que un día volvía". El abuelo Delfín todo lo hacía con calma, parsimoniosamente (qué musical palabra), al ritmo de la hierba que veía crecer ante sus ojillos de hombre sencillo.

Mi bisabuelo Delfín vivió hasta los 90 y tantos años y fue un hombre de pocas palabras y mucho mirar. Yo te recomiendo que te acerques a la naturaleza y veas crecer la hierba sin más".       ("suigeneris")

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