Mi amiga María San Gil

Enviado por Fernando Jáuregui | 15 de Mayo de 2008

Aprecio desde hace años a María San Gil, aunque sabía que esto iba a acabar así. Desde hace años constatamos, cuando nos vemos, que discrepamos en muchas cosas, en la táctica y en la estrategia, pero que nos une el común anhelo de que ‘nuestro’ País Vasco –más de ella que mío– llegue a una paz que devuelva a tantos la sonrisa y la tranquilidad –a ella, tan amenazada, tan cercada, más que a otros que tanto vociferan–. Pero pienso que sus métodos no son los más adecuados, aunque comprendo el dolor y el sufrimiento de los que all´ñi están y no pueden, como ella no ha podido, sacar a pasear a sus hijos al parque.

No creo que María esté en una conspiración de covachuelas y micrófonos bendecidos. Pienso que, en efecto, se ha sentido mal tratada, y Rajoy ya se ve que no ha sido llamado por los caminos de la diplomacia. Pero ¿había que hacerlo así? ¿Un portazo que debilita aún más, sin expectativas claras de recambio, a quien ahora encarna la única oposición al socialismo gobernante?

He leído de cabo a rabo la famosa ponencia política; no veo dónde pueden estar las discrepancias, la verdad. Puede que, como tantas veces, las formas se hayan comido el fondo. Puede que Lassalle, o quien quiera, no sea la persona más adecuada. Puede que…Pero ¿dinamitar así el congreso del PP, única esperanza ahora de recuperación para este partido?

Yo, la verdad, en esta tesitura, y sin dejar de ser –es lo que pretendo, al menos– un observador político imparcial y descomprometido, pienso que Mariano Rajoy tiene la razón, aunque no le acompañen los métodos, ni la sabiduría a la hora de pilotar esta crisis interna. La sombra de Hernández Mancha planea, de nuevo…

Las polémicas en i-cities

Enviado por Fernando Jáuregui | 11 de Mayo de 2008

¿Son los blogs periodismo? Yo sostengo, y lo he dicho en la reunión de i-cities en Candelaria, que sí, lo son. Pero no son medios de comunicación. Y el bloguero está sujeto, contra lo que dice José Luis Prieto, de Las Ideas, a los mismos controles penales que cualquier periodista. Pero seguiremos con este encuentro, animado por César Calderón, entre otros, lleno de cosas interesantes…SE clausura este domingo

Noooo a la pena de muerte!!!

Enviado por Fernando Jáuregui | 7 de Mayo de 2008

Aún, menos mal, nos conmueve a muchos que se vuelva a aplicar la inyección letal en un brazo humano, con la ley en la mano y el cura dando la bendición. No a la pena de muerte. Estados Unidos no puede ponerse en plan Junta militar de Birmania, a estas alturas…
Afortunadamente, ya apenas quedan energúmenos de esos que, cuando criticas la pena de muerte en EE.UU, te acusan de ser antiamericano y esos tópicos lamentables.

Leopoldo, el penúltimo mohicano

Enviado por Fernando Jáuregui | 3 de Mayo de 2008

Joooder, de pronto me llama una compañera para anunciarme, este sábado a mediodía, que se ha muerto Leopoldo. Que no es que fuese amigo mío, claro –demasiadas distancias a su favor–, pero sobre el que he escrito mucho, al que he tenido que padecer algo y al que he gozado, sobre todo leyéndolo, mucho. Bueno, he encargado algunos artículos de urgencia para el diario, y he escrito también mi modesta contribución, dejándome para otro día algunas anécdotas que con él ocurrieron. Como cuando protestó a Pedro J.Ramírez porque yo escribía, en Diario 16, un serial sobre él sin duda excesivamente cargado de tintas e inmisericorde –es la historia de mi vida–. Pero no era rencoroso, y poco después le hacía una entrevista aérea, en un vuelo regular a Atenas, recorriendo el pasillo del avión, yo tras él con el magnetófono, sin que ningún pasajero levantara siquiera la vista, curioso. Tal falta de carisma tenía.
Y, sin embargo, creo que, con ese tono gris de terno y de rostro, nos sacó algunas importantes castañas del fuego. Es un pedazo de nuestra historia, de la de todos en general y de la de algunos, que ya vamos peinando demasiadas canas –o no peinándolas siquiera– en particular. Como homenaje, esos versos que él mismo atribuyó, con coña gallega, a un amigo “altísimo poeta”, y que no era otro que él mismo, creo.
Ya nos queda un testigo de excepción menos de una era irrepetible. Glub.

Nadar entre dos Taguas

Enviado por Fernando Jáuregui | 1 de Mayo de 2008

En diariocritico.com le hemos dado un im-presentable a Taguas. No sé si será incompatible, pero, desde luego, impresentable es eso de dejar La Moncloa e irse, acto seguido, a la patronal de la construcción, a hacer ‘lobby’ con el gobierno. Concretamente, con su amigo Miguel Sebastián, ministro de Industria que ya verán ustedes cómo nos va a dar más de una tarde de gloria a los periodistas…¡Qué bueno ser amigo de Sebastián, ¿verdad Maurici y compañía? Me temo que Zapatero tendrá que empezar a sopesar si la designación de este ministro no habrá sido un error

Se va Zaplana…

Enviado por Fernando Jáuregui | 29 de Abril de 2008

…y el ambiente político mejorará, aunque nos perdamos algo de diversión. Se va a donde debía (y solía): a los negocios privados. Deja muchos enemigos y se lleva mucha ‘información’, de esa que vale para parar golpes. ¿Sacarán algún día a la luz los temas que sus enemigos dicen que tienen guardados? Seguramente no. O no tienen pruebas suficientes o…O simplemente no se atreven por las razones que son imaginables. Nunca mejor el epígrafe ‘politicastros’ para albergar este desahogo. En fin, que cada día me siento más proclive a decir que ‘viva la era Rajoy’. Esta última era Rajoy, por supuesto. A Federico Jiménez Losantos no le gusta, luego a mí, sí. Cosa diferente es la que se va a armar en el PP. Pero eso es para un post más analítico y demorado; ahora me tengo que ir a Punto Radio, precisamente a hablar del ‘caso Zaplana’.

Los ‘molestos’ nacionalistas

Enviado por Fernando Jáuregui | 24 de Abril de 2008

Vengo de un desayuno con Iñigo Urkullo, en el foro Europa Press. Nuevas amenazas a Zapatero. No es que me entusiasme la política zapateril, ni su mala recepción a las críticas –claro que, visto lo visto en el otro lado…–, pero me gusta más esta posición suya de ahora hacia PNV y CiU que la anterior y las de algunos gobiernos anteriores. Las hipotecas, que son malas, como bien sabemos quienes hemos de pagarlas puntualmente.

¿Es usted socialdemócrata?

Enviado por Fernando Jáuregui | 20 de Abril de 2008

No sé, a estas alturas de mi vida, si soy socialdemócrata, liberal o, más bien, un mirón profesional de la política, más bien impasible, pero no indiferente. Aún me irrito ante la falacia y me inquieto ante los errores estratégicos, tantas veces consecuencia de ambiones incontroladas. Lo de que Rajoy gusta más a los socialdemócratas, como si los liberales gustasen más de Esperanza Aguirre, por simplificar, es, simplemente, uno de esos ardides absurdos que se inventan los mercaderes de imagen y los inventores de ideas sin ideas. La cosa no se tiene en pie, es un invento que significa una huída hacia adelante. Tiemblen cuando las cosas van mal en los partidos: siempre acaba pagando el vecino o el primero que pasa.

Yo, por supuesto, no tengo por qué preferir una opción sobre otra. No me siento identificado con el PP (ni con el PSOE, ni, plenamente, con ninguna formación política). Pero me disgusta que haya colegas famosos que tratan de decidir quién ha de ser, al margen de las urnas, el jefe del gobierno y quién el jefe de la oposición. Una cosa es la crítica legítima (y necesaria); otra, las presiones interesadas sobre los dirigentes elegidos y votados en los congresos de sus partidos.

¿Significa eso que prefiero a Rajoy sobre Aguirre? Creo que no me toca preferir, y a nadie le importa si me gusta más una opción sobre otra. Pero en los predios ‘esperancistas’ –no quiero involucrar en ello personalmente a Aguirre– se hacen cosas que no me gustan demasiado. Pienso que Rajoy tomó la decisión correcta tras las elecciones: no tirar la toalla, aguantar, prepararse para un nuevo combate contra Zapatero. ¿Qué hubiese ocurrido si Rajoy se hubiese marchado? ¿En qué manos habría quedado el PP, una formación con diez millones y medio de votos y setecientos mil militantes? Algo demasiado importante y serio como para dejarlo en las manos del primero/a que pasa.

Ya tuvimos una UCD, cuarteada entre liberales, socialdemócratas, democristianos, ‘azules’ y personalismos varios, que entablaron una lucha por el poder, que no ideológica. Y ahora, pienso que necesitamos una oposición sólida, seria, consistente. Porque la democracia precisa de una posibilidad de alternancia. Y, hoy por hoy, esa posibilidad se llama –díganme socialdemócrata los falsarios, si quieren– Mariano Rajoy. No hay más.

Lo de Nieves Goicoechea

Enviado por Fernando Jáuregui | 15 de Abril de 2008

Me ha sorprendido, como a todos los colegas, la designación presidencialista (una más) de Nieves Goicoechea como secretaria de Estado de Comunicación, en sustitución de Fernando Moraleda, quien, a su vez, sustituía a Miguel Barroso, que reconozco que es una de mis obsesiones: medra a través de sus contactos, de su esposa, de sus circunstancias, de sus socios y todo gracias a la influencia que halla en Zapatero. No entiendo esta influencia, cuando tantos de sus consejos han sido erróneos, por decir lo menos, y nefastos, por decir lo más. Pero, en fin, allá ZP si sigue creyendo que son Barroso y su muchachada lo que le hace ganar elecciones, aunque a MB haya que reconocerle que sabe montar charangas y paradas militares: con deciros que ya le llaman ‘el coronel Barroso’…

Con tan largo exordio quiero decir que me parece que Nieves Goicoechea no es del todo ajena a la longa manus de Barroso, cuya sombra temo que sigue proyectando su odio hacia la prensa digital, en general, y hacia algunos de los que en ella nos desempeñamos (pero no nos despeñamos) en particular. No prevalecerá. Porque estoy seguro de que Nieves, al fin y al cabo un peón en la estrategia contra Prisa, no va a caer en la trampa del sectarismo feroz del mentor de mentores, el amigo de Carlotti, el (inicial) favorecedor de Federico…Un día de estos voy a escribir un serial sobre el ’superasesor en la sombra’ de Zapatero. De momento lo anuncio para dar emoción a la cosa, tachín.

Apenas soy un periodista más, que sería del montón si no fuese porque llevo ya más años en esto que la mayoría; no tiene mérito, y está al alcance de cualquiera que sepa esperar y aguantar lo suficiente. Pero, desde este rincón tan modesto, por supuesto que –cien días de gracia, y más, si falta hiciere– brindo mi apoyo a Goicoechea, a quien conozco y tengo por persona discreta, en lo que sea apoyable. Confío en que malos consejos y peores consejeros no le hagan meter la pata; me parece que todos queremos paz y concordia en este sector tan crispado. Así que bienvenida, Nieves, compañera en pasillos del Congreso, en algún viaje presidencial y en decenas de batallas periodísticas. Al fin y al cabo, es uno de nosotros.

Y a mí que no me parece tan malo el gobierno este…

Enviado por Fernando Jáuregui | 12 de Abril de 2008

Hay cosas buenas y malas, lo cual no es decir mucho, pero es, me parece, situar las cosas en su justo término. No digo yo que haya que respetar los cien días de gracia, pero tampoco lanzarse a degüello, más allá de lo que es la crítica razonable y razonada. En fin, que hay opiniones para todos los gustos.
Esta es la mía, por escrito y en audiovisual.
En fin, ojalá que acierten, porque en ello nos va mucho a todos. Y que empiecen por nombrar unos ’segundos escalones’ que sean, como suele ocurrir, mejores que los primeros.